Los riesgos para los compradores son elevados

Las cinco claves de la inversión en bonos convertibles

Los que se emiten ahora son equivalentes a entrar en Bolsa

Claves para invertir
Claves para invertir

Los convertibles se han convertido en la poción mágica de la banca española ante las nuevas exigencias del Gobierno. Los riesgos para los potenciales compradores son elevados, aunque en los próximos tres años serán más rentables que las propias acciones. Pastor y Bankinter ya han comenzado a venderlos y Caixabank ha anunciado su próximo lanzamiento. Estas son cinco claves que deben tenerse en cuenta antes de invertir en ellos.

Acciones, no renta fija

Comprar un bono necesariamente convertible equivale a comprar acciones, de forma que la rentabilidad de la inversión estará directamente relacionada con lo que haga la entidad en Bolsa. La principal diferencia radica en que los accionistas cobrarán dividendos y los bonistas, el interés prometido. Los necesariamente convertibles solo serán interesantes, por tanto, para los inversores que quieran comprar acciones del banco en cuestión. Los que vende Renta 4 sí son renta fija, pues el canje es voluntario.

Relación de canje

El real decreto publicado el 19 de febrero impide que la banca -si desea reforzar su ratio de capital básico con estos productos- venda convertibles sin riesgo para los inversores, como los lanzados por BBVA y Banco Popular. En estos dos casos, la posibilidad de ganar o de perder dinero en función del precio de las acciones es casi inexistente: son lo más parecido a un depósito.

En cambio, ahora, los bonos deberán establecer la relación de conversión de antemano para que computen como capital principal. Siempre dependerán por tanto de la evolución de las acciones en el mercado de renta variable.

Prima

Los bonos necesariamente convertibles que vendieron Santander en 2007 y Sabadell y Popular en 2009 establecían una prima en la relación de conversión; es decir, vendieron a los particulares las acciones más caras que el precio de cotización en ese momento. Los títulos que ofrecen Pastor y Bankinter no tienen prima frente a su cotización actual. Son más favorables para los inversores.

Interés y dividendo

Si el ahorrador está convencido de invertir en la acción del banco, debe preguntarse qué es más rentable: ¿comprar los títulos directamente en Bolsa o adquirirlos a futuro con los convertibles? Los convertibles serán la mejor opción si superan la rentabilidad por dividendo. Banco Pastor ofrece un 8,25% anual durante tres ejercicios, cuando su rentabilidad por dividendo estimada por Factset se situará hasta 2013 entre el 3,8% y el 5,5%. Bankinter promete un 7%, frente al intervalo previsto de entre el 2,9% y el 4,3% de su rentabilidad por dividendo. Así, estos instrumentos incluyen un pequeño regalo frente a las acciones durante los tres primeros años.

Riesgo

Los bonos obligatoriamente convertibles se consideran capital por algo: el riesgo para el inversor es muy superior al que asume el ahorrador que abre un depósito o compra un bono normal. El banco pagará la remuneración del convertible solo si así lo desea. Además, si la entidad no obtiene el beneficio distribuible suficiente para pagar la remuneración en su ejercicio fiscal anterior, la cancelará. Y si el ratio de capital cae por debajo del 8% durante más de seis meses, el Banco de España tiene capacidad para obligar a que la suprima.