la falibilidad de los pronósticos

Rogoff, previsiones y profecías

La entrevista publicada ayer por Cinco Días con Kenneth Rogoff suscitó un inusitado número de visitas y más de 80 comentarios entre los lectores de la versión digital del periódico.

Algunos de ellos criticaban la importancia dada a la profecía del ex economista jefe del Fondo Monetario Internacional y profesor titular de Harvard, respecto a que España requerirá un rescate de Europa . Y lo hacían con buenos argumentos, en el sentido de que el grueso de los grandes economistas se equivocó de plano a la hora de prever la mayor recesión global en ocho décadas. Ciertamente, esta crisis ha demostrado la falibilidad de los pronósticos, y quizá debería rebajar la vehemencia con la que se realizan todavía algunos en la actualidad.

El ejemplo más reciente lo ofreció el propio Fondo Monetario Internacional, que en un inusual ejercicio de autocrítica reconoció su incapacidad para predecir la crisis financiera. El informe de la Oficina de Evaluación Independiente publicado el mes pasado recuerda que el organismo multilateral cometió errores de juicio tan graves como poner el sistema financiero de Islandia como modelo a seguir, o calificar como "muy moderado" el riesgo sistémico de los bancos de inversión estadounidenses.

Algunos gurús económicos han ganado peso en los últimos años, porque sí advirtieron de los riesgos que llevaban inherentes la burbuja inmobiliaria de Estados Unidos y el exceso de endeudamiento privado. Es el caso de Nouriel Roubini, profesor de la Universidad de Nueva York. No es menos cierto, en todo caso, que el propio Roubini ha errado en otros pronósticos. Así, en la primavera de 2009 esperaba que la actividad global fuese exigua en los dos años siguientes;_visto está que el planeta, gracias a los países emergentes, ha recuperado hace tiempo una sólida velocidad de crucero.

Como recuerda José Carlos Díaz en su blog El Economista Observador, en este mismo medio, el propio Rogoff vaticinó en 2008 un proceso inflacionista entre los países desarrollados. La realidad dibujó más bien una caída de precios durante bastantes meses y temores a fundados una espiral deflacionista. Por supuesto, el profesor de Harvard suma también un buen número de aciertos en sus profecías. Habrá que esperar hasta ver si se confirma la realizada sobre la intervención de España, aunque, por el bien del país, mejor será que engrose su listado de errores.