Cierre de sesión

El Ibex cae un 2,22% en una semana monopolizada por el petróleo

Aunque el resultado podría haber sido peor, las Bolsas han cerrado la semana con números rojos. La oleada de protestas en Libia ha puesto contra las cuerdas al precio del petróleo y, con él, a la renta variable. Sin embargo, la moderación en la escalada del crudo ha permitido al Ibex reducir las pérdidas semanales hasta el 2,22%.

La prima de riesgo se dispara
La prima de riesgo se dispara

Libia ha condenado la semana. La oleada de protestas que se han sucedido durante las últimas jornadas y las declaraciones de Gadafi, que ha avisado que morirá en Libia, han arrastrado a las Bolsas y han disparado el precio del petróleo. Aunque la disposición de Arabia Saudí para incrementar el suministro de crudo ha conseguido moderar su escalada hasta 111 dólares, el barril de petróleo ha llegado a tocar los 119 dólares en algunos momentos de la semana.

En este contexto de incertidumbre, el pánico se ha trasladado a los mercados de renta variable. El Ibex ha restado un 2,22% semanal, un recorte que le ha situado en los 10.822 puntos, a pesar de que jornada de hoy ha sido muy positiva. El selectivo ha ganado un 1,64% ignorando la decepción que ha provocado el dato de PIB estadounidense. En el resto de Europa, el Ftse de Londres ha caído un 1,34%, el Cac de París se ha dejado un 2,09% y el Dax de Fráncfort ha restado un 3,25%.

Algunas compañías, como Repsol, se han convertido en las protagonistas de la semana. La petrolera, que ha señalado que su exposición al crudo de Libia era del 3,8%, ha abandonado el país. Al cierre de la semana, sus acciones han perdido un 1,71%.

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Los bancos tampoco han conseguido decir adiós en positivo. Popular ha sido el valor más vendido del sector, con un recorte del 4,57%, seguido de Sabadell, que ha cedido un 3,94%, BBVA, que ha restado un 3,86%, y Santander, que lo ha hecho en un 3,5%. La semana, además, ha estado plagada de resultados. Telefónica, Iberdrola, ACS o Ferrovial, entre otros, han hecho públicos sus balances.

En este contexto, el euro y el oro se han convertido en un refugio para los inversores. La divisa europea ha escalado hasta los 1.3753 dólares, mientras que la onza del metal precioso se cambia a 1.405 dólares. En el mercado de deuda, la deuda alemana también se ha beneficiado de su carácter defensivo. La rentabilidad de su bono a 10 años se sitúa en el 3,14%.