El importe de los bonos no era homogéneo

Inversores dicen que Nueva Rumasa hacía emisiones de pagarés a la carta

Nueva Rumasa emitió pagarés prácticamente adaptados a las posibilidades particulares de sus inversores. Varios despachos de abogados alertan de que algunos de esos inversores se quejan de no haber recibido el pasado 20 de febrero los ingresos por intereses.

Los despachos de abogados que estos días reciben llamadas de inversores de Nueva Rumasa, preocupándose por el destino de su dinero, no están encontrando una pauta común en cuanto a las condiciones ofrecidas por la compañía en sus pagarés.

Los abogados consultados explican que no hay una emisión realizada por importes homogéneos, sino que ésta era "a la carta", según la información transmitida por los inversores. José Luis Climent, responsable de Penal en el despacho Jausas, comenta que ha tenido conocimiento de pagarés por valor de entre 18.000 y 53.200 euros, con distintas fechas de vencimiento. La postura de Nueva Rumasa al respecto es de insistir en que cumplen "escrupulosamente en plazo y forma con los inversores".

En Iure Abogados confirman que ya han recibido la llamada de decenas de inversores que habían suscrito bonos de las empresas de Ruiz-Mateos. Entre ellas están Carnes y Conservas Españolas (Carcesa), Clesa o Hibramer. Según señalan, un inversor le ha remitido la documentación que certifica que firmó un pagaré de 200.000 euros con vencimiento a octubre de 2014. A éste le siguieron una serie de títulos con nominal de 4.000 euros que servían para el pago de los intereses y que vencen trimestralmente.

Climent, de Jausas, indicó que algunos de los inversores con los que ha hablado se quejaban de que no habían recibido el ingreso de los intereses trimestrales por los pagarés en la fecha correspondiente, el pasado día 20.

Cacaolat, también en preconcurso

La empresa de batidos Cacaolat también se ha visto afectada por la crisis que atraviesa el grupo Nueva Rumasa y se ha acogido al preconcurso de acreedores. Fuentes del grupo de José María Ruiz-Mateos informaron a Efe que la solicitud se presentó el 17 de febrero, junto a las peticiones de otras diez firmas propiedad de Nueva Rumasa. "No especificamos la solicitud de Cacaolat porque está dentro del grupo Clesa", explicó un portavoz del grupo, que confirmó que la petición ha recaído en el Juzgado de lo Mercantil número 6 de Barcelona.

Las últimas cuentas depositadas en el Registro Mercantil, del ejercicio 2009, no reflejan actividad. Cacaolat, donde trabajan 400 personas, es la única empresa con sede en Cataluña que pertenece a Nueva Rumasa, que a finales del pasado año vendió un 5 % del capital a la sociedad de inversión Esteve Cavaller, del empresario Manuel Esteve, por un importe de 9 millones, en una operación que valoraba la compañía en 180 millones.

Qué significa estar en situación preconcursal

José María Ruiz-Mateos, acompañado de seis de sus hijos, comunicó la pasada semana la entrada en situación preconcursal de 10 de sus compañías. Esto significa que cada una de esas empresas -Clesa, Garvey, Hotasa, Dhul, Elgorriaga, Hibramer, Trapa, Carcesa, Quesería Menorquina y Rayo Vallecano- ha reconocido en un juzgado su situación de insolvencia y que disponen ahora de un periodo de tres meses, ampliable en uno más, para negociar un convenio anticipado de acreedores. Es decir, se abre un plazo para acordar con sus acreedores un pago de la deuda alternativo: o ampliando los periodos pactados o acordando una quita en la cantidad de la deuda. Durante ese periodo, como contempla la ley, un acreedor no puede instar concurso contra la compañía.