Trabajan 400 personas

Cacaolat se acoge también al preconcurso de acreedores

La empresa de batidos Cacaolat también se ha visto afectada por la crisis que atraviesa el grupo Nueva Rumasa y se ha acogido al 'preconcurso de acreedores', que le otorga un plazo de cuatro meses para renegociar su deuda antes de tener que declararse insolvente.

Fuentes del grupo de José María Ruiz-Mateos informaron que la solicitud se presentó el pasado 17 de febrero, junto a las peticiones de otras diez firmas propiedad de Nueva Rumasa (Carcesa, Clesa, Garvey, Hotasa, Dhul, Elgorriaga, Hibramer, Trapa, Quesería Menorquina y el equipo de fútbol del Rayo Vallecano).

"No especificamos la solicitud de Cacaolat porque está dentro del grupo Clesa", explicó un portavoz del grupo, que confirmó que la petición ha recaído en el Juzgado de lo Mercantil número 6 de Barcelona.

Las últimas cuentas depositadas en el Registro Mercantil, correspondientes al ejercicio 2009, no reflejan actividad de la compañía.

Cacaolat, donde trabajan 400 personas, es la única empresa con sede en Cataluña que pertenece a Nueva Rumasa, que a finales del pasado año vendió un 5 % del capital a la sociedad de inversión Esteve Cavaller, liderada por el empresario catalán Manuel Esteve, por un importe de 9 millones de euros, en una operación de compra que valoraba la compañía en 180 millones de euros.

æpermil;sta es una de las pocas sociedades del grupo Nueva Rumasa en que la familia Ruiz Mateos ha aceptado mantener socios minoritarios y la entrada de este inversor fue leída por el mercado como un síntoma de la falta de liquidez del grupo.