Revueltas en el mundo árabe

El conflicto libio deja en el aire el negocio de las empresas españolas en el país

Las empresas españolas con intereses en Libia están desconcertadas ante los problemas del país. Con las comunicaciones cortadas, todas luchan por traer a sus trabajadores a España sanos y salvos. El caos que vive Libia ha obligado a paralizar sus negocios, por lo que esperan el desarrollo de los acontecimientos para saber si siguen adelante con ellos.

Imagen de un grupo de manifestantes durante una protesta contra el régimen de Gadafi en la ciudad de Tobruk, al noroeste de Libia
Imagen de un grupo de manifestantes durante una protesta contra el régimen de Gadafi en la ciudad de Tobruk, al noroeste de Libia

Las empresas españolas con intereses en Libia son muy pocas. La mayoría pertenecen al sector energético o de la construcción. Algunas de ellas tienen contratos puntuales, pero sin vocación de permanencia. El caso más importante, por el volumen de su actividad e importancia, es el de Repsol.

La petrolera española ha decidido suspender sus operaciones ante la situación de violencia que vive el país. La compañía, que cuenta con unos 70 trabajadores, ya ha iniciado el proceso de repatriación. Repsol resalta que su principal preocupación es la seguridad de los empleados. "Las comunicaciones están cortadas y no sabemos qué es lo que está pasando allí. Hasta que el último español no esté seguro, el negocio pasa a un segundo plano", indica un portavoz de la compañía a CincoDías.

Repsol desembarcó en Libia en la década de los setenta y dispone de derechos mineros sobre nueve bloques, ocho de exploración y uno de producción, que suman una superficie de 20.709 kilómetros cuadrados. "La actividad en el país supone un 3,8% de nuestra producción anual, por lo que no es una cuota fundamental. Es un petróleo muy bueno y de muy buena calidad, pero no nos quedaremos sin producción por los problemas en Libia".

La CEOE muestra su inquietud por los intereses españoles

Sacyr Vallehermoso se adjudicó en 2008 un contrato en este país por 400 millones de euros. Se trata de las obras de urbanización de la ciudad de El Beida, con una superficie de 2.700 hectáreas. Con una delegación estable en Trípoli, la compañía ya ha repatriado a 35 personas de forma paulatina y "solo quedan cuatro personas allí", señalan fuentes de la empresa. "La prioridad es traer al personal y luego tomaremos las medidas que se necesiten. La situación en Libia es caótica".

Secopsa Grupo, con una presencia consolidada en la Comunidad Valenciana, posee una cartera de negocio que abarca cinco áreas como construcción, servicios, concesiones, medio ambiente y promoción. Un portavoz de la empresa expone que solo contaban con cuatro personas destinadas en este país que "ya están aquí desde el lunes". Secopsa solo llevaba dos meses en Libia, desde que obtuvo el pasado octubre el contrato para la demolición y rehabilitación de un hotel estatal del Gobierno libio en El Albayda. En cuanto a la actividad, la empresa confiesa que en estos momentos está en "stand-by". "Esperamos acontecimientos para retomarla y seguir adelante".

Gas Natural Fenosa únicamente mantiene un contrato de suministro en Libia, por lo que no tiene ni instalaciones ni personal. Según aseguró ayer Rafael Villaseca, consejero delegado de la empresa, "a día de ayer por el lunes" no había problemas en el puerto donde la compañía tiene su barco de gas natural licuado. "En España no habrá problemas de suministro porque existen muchas regasificadoras. Ha habido situaciones más graves que la de ahora", concluyó Villaseca, informa C. Monforte.

Preocupación

Por su parte, la CEOE ha manifestado su "preocupación" por las empresas españolas presentes en Libia y en otros países del mundo árabe. "Existe preocupación por todo lo que está pasando en todas estas naciones y, también, porque hay muchos intereses españoles. Todas las compañías están actuando de diferente manera ante los hechos", manifestó ayer Juan Rosell, presidente de la patronal.

Angustia y desconcierto en un regreso acelerado

En un momento difícil como es el que se vive en Libia, no todas las compañías españolas que trabajan en este país tienen la misma situación. Una empresa, que prefiere permanecer en el anonimato para evitar posibles represalias libias, muestra su angustia por los 16 trabajadores que llevan 48 horas en el aeropuerto de Trípoli sin poder salir. Se queja de que el Gobierno español "no ha movido ficha" y en el momento de ser consultado por CincoDías, el responsable estaba enviando correos electrónicos a los ministerios de Asuntos Exteriores italiano y portugués, porque van a fletar aviones. "Vamos a intentar que viajen en ellos nuestros trabajadores, los cuales pertenecen a nacionalidades distintas".

Fergo Aisa anunció hace un año un plan para ir a Libia. "Todavía no se ha concretado y no se ha hecho nada. Estamos en fase de analizar proyectos".

300 españoles

Según el Ministerio de Asuntos Exteriores, son 300 compatriotas los que integran la colonia española en Libia. De estos ciudadanos, 160 ya han regresado a Madrid, y hay unos 60 españoles que están a la espera de tomar un vuelo para poder salir del país.