Facua insta a la fiscalía a investigar posibles estafas

Nueva Rumasa trató en vano de lograr que la banca asegurara sus emisiones

Nueva Rumasa trató de lograr en vano que la banca respaldara sus emisiones de pagarés, según fuentes financieras. Finalmente, éstas solo contaron con la garantía de empresas propiedad de los Ruiz-Mateos. Mientras, Facua instó ayer a la fiscalía a investigar si se ha estafado a los inversores al ocultar la finalidad última de las emisiones.

Nueva Rumasa trató en vano de lograr que la banca asegurara sus emisiones
Nueva Rumasa trató en vano de lograr que la banca asegurara sus emisiones

Son una de las razones que han colocado a Nueva Rumasa al borde del abismo, pese a que los Ruiz-Mateos trataron de evitarlo. Los dueños del conglomerado empresarial intentaron que alguna entidad financiera respaldara sus emisiones de pagarés. Pero no lo consiguieron.

Fuentes de una entidad bancaria reconocen que los dueños de Nueva Rumasa trataron de lograr su respaldo para dotar a las emisiones de las garantías necesarias para dar tranquilidad a los inversores. Pero ni las características de los pagarés, ni las cuentas de resultados de las sociedades de la familia Ruiz-Mateos fueron suficientes para convencer a la banca.

Finalmente, las emisiones de las empresas que integran el conglomerado Nueva Rumasa -que operan de forma completamente independiente ya que no están constituidas como holding- tuvieron que respaldarse unas a otras.

El Gobierno mediará para intentar que la plantilla cobre sus sueldos

Por ejemplo, una de las emisiones se realizó a través de la sociedad José María Ruiz Mateos SA. Los pagarés, cada uno de 50.000 euros con un interés anual del 10%, tenían el aval solidario de Dhul y Clesa, dos de las sociedades que desde el jueves están en situación de preconcurso de acreedores. Junto a estas dos empresas, también están en preconcurso Garvey, Hotasa, Elgorriaga, Hibramer, Trapa, Carcesa, Quesería Menorquina y el Rayo Vallecano. Aunque los Ruiz-Mateos engloben todas estas sociedades bajo el paraguas de Nueva Rumasa, cada una de ellas tiene su sede social en una comunidad autónoma diferente. Por ello, si las empresas llegan a entrar en concurso lo harían de forma independiente.

A la espera de saber si los bancos acreedores respaldarán la refinanciación de las compañías de los Ruiz-Mateos, la asociación de consumidores Facua va a solicitar a la fiscalía que investigue si Carnes y Conservas Españolas (Carcesa) incurrió en un presunto delito de estafa. Facua considera que Nueva Rumasa no informó a sus potenciales inversores de la verdadera finalidad de su emisión de pagarés.

"Carcesa ingresó 70 millones en pagarés supuestamente destinados a la compra de nuevas compañías, pero utilizó parte del dinero para cancelar créditos y prestar dinero a otras empresas de Ruiz-Mateos", explica la asociación de consumidores. Por ello, Facua instará a la Fiscalía Provincial de Badajoz -Carcesa tiene su sede social en Mérida- a que abra diligencias previas para determinar si se estafó o no a los inversores.

La emisión de pagarés de Carcesa, realizada a mediados de 2009, prometía un interés anual del 8% con vencimiento a un año. Entonces, Nueva Rumasa aseguraba en su folleto que "los fondos obtenidos para la emisión de pagarés se emplearán en la adquisición de empresas, teniendo en este momento en estudio la compra de varias sociedades que representan auténticas oportunidades de negocio". Ese año, Carcesa adquirió la sociedad Quesería Menorquina, hasta entonces propiedad de Kraft.

Mientras, el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino tiene previsto reunirse esta semana con los representantes sindicales, según han informado estos últimos. Previsiblemente, en el encuentro estará presente la directora general de Industria y Mercados Alimentarios, Isabel Bombal. En esta reunión, se tratará de llegar a un acuerdo para lograr que los trabajadores de la decena de empresas de Nueva Rumasa en preconcurso de acreedores cobren los salarios que se les adeuda desde hace meses. Según el sindicato UGT, Nueva Rumasa "hace ya dos años que se retrasan en los pagos a empleados".

Incumple su compromiso con Kraft

El difícil situación en la que se encuentran las cuentas de Nueva Rumasa ha obligado a paralizar gran parte de sus fábricas. El grupo de la familia Ruiz-Mateos comenzó a incumplir los contratos con sus proveedores hace más de un año. Una circunstancia que ha provocado la carestía de materias primas y, en consecuencia, la interrupción de la producción.

Una de las plantas más afectadas es la de Quesería Menorquina. La planta estuvo hasta mayo de 2009 en manos de la estadounidense Kraft. La multinacional vendió la planta, reservándose para sí misma la propiedad de la tradicional marca El Casería y traspasando a Nueva Rumasa la factoría y a su plantilla. Esta última se comprometía a mantener el empleo y a entregar parte de la producción a Kraft. En concreto, 2.700 toneladas anuales, según explica la multinacional.

A día de hoy, la producción de la planta menorquina está paralizada por lo que el contrato entre la multinacional y Nueva Rumasa no se está cumpliendo. Otro frente abierto para los Ruiz-Mateos.