Las gestoras esperan manejar el fondo de los despidos

El modelo austriaco frente al ahorro

La cuenta atrás ha comenzado. En cuestión de cuatro meses, Ejecutivo y agentes sociales deben presentar un proyecto para la adaptación a España del llamado modelo austriaco.

Este consiste en una bolsa monetaria individual que los asalariados verán engordar durante toda su vida laboral, y a la que tendrán acceso en caso de despido. Sobre el papel, no obstante, dicho fondo pasará íntegramente a manos del trabajador en el momento de su jubilación, lo que supondría un complemento adicional a la pensión pública. Lejos de temer que semejante modelo suponga una dura competencia para ellos, desde el sector privado de planes de pensiones aspiran a gestionar el nuevo fondo.

"Se podría inventar una nueva forma jurídica. Pero ya existen dos fórmulas, los planes de previsión social empresarial y los de empleo, que podrían servir perfectamente para adaptar el modelo austriaco. Se podría aprovechar la estructura que ya existe para implementarlo desde ella", defiende Manuel Álvarez, director del Observatorio de Pensiones de Caser. "Así se facilitaría la generalización de una bolsa individual para todos los trabajadores en la que cada mes entraría el mismo dinero, para supuestos de desempleo, jubilación, fallecimiento o invalidez", agrega.

"Lo lógico es que las entidades privadas de gestión de fondos sean quienes manejen ese dinero, respetando los límites para su inversión que se establezcan", reclama por su parte Ángel Martínez-Aldama, director general de Inverco, la patronal del sector. "Ya hay suficientes entidades, con una gran experiencia que se dedican a eso mismo. Es una labor complicada para el sector público", apunta.

Lo sea o no, lo cierto es que así ocurre en Austria, donde el fondo está gestionado por entidades privadas que lo invierten en Bolsa, por ejemplo.

En cualquier caso, las posibilidades de que España termine adoptando este sistema parecen aún remotas, pese a que el Ejecutivo se comprometió a ello en la reforma laboral aprobada el año pasado, y a que sindicatos y patronal han dado su visto bueno al proyecto en la reciente firma del pacto social. Uno de los grandes problemas que surgirá durante su diseño es la procedencia del dinero que alimentará el fondo. El ejecutivo aseguró en un principio que su creación se hará "sin incremento de las cotizaciones empresariales". Un axioma que promete remover el recurrente debate que empresarios y representantes de los trabajadores mantienen en torno a las cuotas que se pagan a la Seguridad Social.

Llevar el esquema Merkel a la jubilación

La música reformista que la canciller alemana invita a escuchar está gustando a parte del empresariado español. Tanto que algunos de ellos están dispuesto a utilizarla para canciones diferentes. Angela Merkel ha instado a los países europeos a desvincular los aumentos salariales de la evolución de los precios -el IPC-, para ligarlos ahora a la evolución de la productividad del país. Pues bien, la pasada semana la vicepresidenta de CEOE y líder de la patronal de las aseguradoras, Pilar González de Frutos, sugirió que este modelo se adopte también para las pensiones públicas. En concreto, la presidenta de Unespa, reclamó que la revalorización de las pensiones se haga en función de la de los salarios.

"Si lo que buscan es reducir los salarios y las pensiones que lo digan así de claro", responde Carlos Bravo desde CC OO. "El cálculo se hace con la previsión de IPC, en lugar de con el del año anterior, para que la tendencia no sea inflacionista. Y luego se revisa al cierre del ejercicio", recuerda.

De hecho, la productividad ha subido este año un 2%, los sueldos han bajado un 0,4% y la previsión de IPC es del 1%. De estar instaurado el modelo Merkel, los salarios crecerían un 2%, en lugar de disminuir, en medio de la crisis que afronta el país, y las pensiones, en consecuencia, se apuntarían otro crecimiento similar, del 2%.