El mayor laboratorio tecnológico

¿El porvenir o un tipo de experimento más?

Que Santander se esté convirtiendo en una ciudad inteligente es fruto del esfuerzo de muchas instituciones y empresas, pero también del apoyo europeo. Y ahí está la clave de que el experimento se convierta en una realidad exportable o se quede como un campo de pruebas más; eso sí, de gran tamaño.

¿Sobrevivirían estas iniciativas sin ayudas? ¿Irán otros ayuntamientos detrás de Santander? ¿Serán Gijón, Barcelona o Sevilla ciudades inteligentes en el futuro? La respuesta la tiene la rentabilidad en todos los frentes. Las operadoras deben conseguir servicios innovadores que compensen su participación y los ayuntamientos deben sacar réditos. En eso están de acuerdo los dos expertos al frente del proyecto, Luis Muñoz y José Manuel Hernández-Muñoz.

El primero ve clara la rentabilidad para las instituciones públicas. "Con menos contaminación se reduce el número de enfermedades bronquiales y, por tanto, los gastos sanitarios. Lo mismo sucede con el control de los alérgenos", explica. Desde la perspectiva de Telefónica, el interés también está claro. "El crecimiento de las telecomunicaciones no va a venir por la voz y tampoco en tanta medida por los datos. Las comunicaciones entre máquinas, el M2M, son las que cuentan con unas previsiones de crecimiento más altas y donde se abren muchas posibilidades de negocio", señala José Manuel Hernández-Muñoz.

Pero las oportunidades van más allá de las instituciones y empresas en teoría más directamente implicadas. ¿Cómo no va a ayudar a una compañía de gestión de residuos conocer exactamente adónde tienen que ir sus camiones y qué contenedores se pueden saltar? O las concesionarias de autopistas, para conocer los flujos de tráfico. Eso sí, los expertos también coinciden en que el momento puede no ser el mejor, pero, antes o después, se implantará.

Acuerdo bicolor

Una de las bazas que más gustó en Europa y que le está dando mucho de su impulso es el compromiso de dos Administraciones de distinto signo con la iniciativa. Son el Ayuntamiento de Santander (PP) y el Gobierno regional, del PSOE y el Partido Regionalista.