La mayor caída interanual se la anotó la costa mediterránea

La supresión de la ayuda fiscal intensifica la rebaja de precios de los pisos

Los precios de la vivienda arrancaron el año 2011 con caídas del 5% anual de promedio, según el índice de mercados inmobiliarios españoles correspondiente a enero que elabora la tasadora Tinsa.

Este descenso es más acusado que la depreciación del 3,9% con que cerró 2010. La entidad estima que en términos acumulados, las casas se han abaratado un promedio del 19,6% desde máximos. Las reglas del mercado han vuelto a funcionar. Como continúa la sobreoferta, los precios aceleran sus rebajas. Si ya en la recta final de 2010 los descensos eran cada vez más abultados como consecuencia de la atonía de las ventas, la supresión de la deducción fiscal por compra de vivienda, considerada históricamente como uno de los acicates de los precios de los pisos, ha motivado que las rebajas de precios hayan vuelto a acelerarse en el arranque de 2011. Y es que al desaparecer dicha ayuda, se elimina uno de los pocos alicientes que quedaban para adquirir piso en un entorno económico tan negativo como el actual. Se trata con ello de animar a la lánguida demanda, descorazonada por lo que considera unos precios todavía elevados y por las incertidumbres que acechan a la recuperación.

Todas las zonas registraron en enero descensos de precios. La mayor caída interanual se la anotó la costa mediterránea, que en enero protagonizó una bajada del 8,4%, frente al 6,8% del mes anterior, y situó los precios en valores de 2004. Tras la costa se situaron las capitales y grandes ciudades, donde los precios cayeron un 6,5% anual, frente al 5% del mes anterior.

El Rey celebró ayer con los registradores de la propiedad y mercantiles de España el 150 aniversario de la Ley Hipotecaria, la norma que fundó esta figura y que aún hoy constituye el marco principal de su actividad. Don Juan Carlos subrayó que los países que "garantizan" la seguridad jurídica "están en mejores condiciones para limitar riesgos, afrontar retos y superar dificultades". En el mismo acto, el ministro de Justicia, Francisco Caamaño, advirtió que el actual sistema de seguridad jurídica creado a partir de esta norma deberá sufrir nuevas reformas para adaptarse "a los nuevos tiempos".