La reforma de la Seguridad Social

El Gobierno logra el aval para acelerar el resto de reformas pendientes

Llegar hoy al Consejo de Ministros con un acuerdo en pensiones supone un desahogo para el Ejecutivo. Pese a que todavía quedan flecos por cerrar y que el anteproyecto deberá pasar el escrutinio de la Cámara baja, los esfuerzos pueden centrarse ahora en la reordenación de las políticas activas de empleo y la reforma de los convenios, tal y como reclama CEOE.

Aunque los esfuerzos reformistas del Gobierno se hayan centrado en el ámbito laboral y de pensiones, hay que ir mucho más allá. Urge simplificar la estructura de las Administraciones y revisar otros servicios públicos, como la sanidad o la educación". El presidente de Cepyme, Jesús María Terciado, lanzaba esta reflexión ayer a primera hora de la mañana en el Foro Nueva Economía nada más conocer el principio de acuerdo alcanzado entre Gobierno y sindicatos en materia de pensiones. Un acuerdo considerado "importante" por la patronal de las pymes, pero no suficiente para el buen funcionamiento del tejido empresarial español. Por ese motivo, Terciado consideró esencial iniciar la negociación colectiva, asunto para el que también hay fecha límite: el 18 de marzo.

El vicepresidente de la Comisión de Diálogo Social de CEOE, Francisco Aranda, mostraba ayer su preocupación por la parálisis en esa materia. "Ya hemos puesto sobre la mesa de negociación nuestras propuestas, que básicamente consisten en que no se suban las cotizaciones sociales a los empresarios, y en la medida de lo posible, que se bajen". Aranda aseguró desconocer si el Ejecutivo se habría comprometido a mantener la ultraactividad de los convenios como moneda de cambio a los sindicatos, algo a lo que se opone la patronal.

Pero la consecución del consenso con los sindicatos es un logro que mitiga la conflictividad social, puesta de manifiesto con la huelga general de julio, y ofrece un balón de oxígeno al Ejecutivo para seguir profundizando en las reformas pendientes, como la de las políticas activas de empleo o la reforma de los convenios.

Todo listo en junio

El ex ministro de Trabajo y portavoz parlamentario en materia de pensiones, Jesús Caldera, se mostró ayer esperanzado en que el proyecto de ley de la reforma de las pensiones esté aprobado definitivamente en junio cuando acabe todo el periodo de tramitación parlamentaria del proyecto. "Seguiremos hablando con todos los grupos parlamentarios para incorporar ese consenso deseable", apuntó .

En un principio, el Ejecutivo contaría con el respaldo del principal grupo de la oposición, el Partido Popular, quién ayer se mostró sensible a un posible entendimiento, aunque no sin ciertos matices. "Tenemos una predisposición favorable hacia un principio de acuerdo, aunque tenemos que estudiar el contenido del acuerdo de la A a la Z antes de realizar ningún pronunciamiento", apuntó ayer Javier Arenas, vicesecretario general de Política Regional y Local del PP y presidente del PP en Andalucía.

Desde el ámbito empresarial también se mostraron reticentes respecto a algunas de las líneas maestras del principio de acuerdo. "Lo importante no es si los españoles se van a poder jubilar a los 65 o a los 67 años, lo importante es que el sistema de pensiones tiene que ser reformado en profundidad para que compagine el reparto, que es el sistema que tenemos ahora, con un porcentaje de capitalización", precisó ayer el presidente del Círculo de Empresarios, Claudio Boada. "Por el hecho de cotizar hoy, no se está asegurando la renta vitalicia del futuro", concluyó.

Los autónomos condicionan su apoyo

El presidente de la Federación de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA), Lorenzo Amor, se mostró dispuesto a apoyar el pacto si se respeta el acuerdo alcanzado con el Ministerio de Trabajo para equiparar progresivamente las prestaciones y derechos de los autónomos con los asalariados del régimen general, en especial en lo tocante a cotizaciones y jubilación anticipada.

Según las cifras ofrecidas ayer la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA), la pensión media que percibe un trabajador por cuenta propia se situó a finales de 2010 en 618,18 euros, lo que representa un porcentaje inferior en un 40% a las del régimen general. La cuantía de estas últimas creció un 3,28% durante el último ejercicio, mientras que las de los autónomos subieron un 3,33%.

De este modo, los trabajadores por cuenta propia consiguieron recortar las diferencias con respecto a las pensiones que perciben aquellos que trabajan por cuenta ajena. Ahora bien, las diferencias se ensanchan si se tiene en cuenta la media de las pensiones contributivas, incluyendo la de viudedad y orfandad. En este último caso, la media de la renta percibida por un autónomo alcanzó los 560,67 euros, en tanto que en el régimen general ascendió a los 947,59 euros.

Críticas de uso

La Unión Sindical de Trabajadores (USO) rechazó ayer el principio de acuerdo sobre la reforma de las pensiones. "Los sindicatos (en referencia a CC OO y UGT) no tienen por qué hacer de comparsas de una reforma que recorta los derechos a los trabajadores", aseguró en un comunicado.