A fondo

Ahora sí que aprieta el zapato a la banca

No es mucho dinero. La nueva recapitalización del sistema financiero español no sobrepasará los 20.000 millones de euros, que saldrán en parte de inversores privados y en parte (de 5.000 millones a 7.5000 millones, según varias fuentes) de las arcas del Estado a través del FROB. Al final, el Gobierno puso ayer las cartas sobre la mesa y terminó con las especulaciones. No se cambiará la ley de cajas (por el momento), y la que quiera seguir manteniendo la estructura de entidad de ahorro podrá. Eso sí, los nuevos requisitos de solvencia que va a exigir ahora el Gobierno son tan elevados, el 8% de core capital -capital más reservas-, si cotizas y el 10% si la entidad no está en Bolsa y sobrepasa el 20% de dependencia en los mercados de capitales, que prácticamente te obliga a cotizar. "De facto, te está obligando a crear un banco y a trasladar todos tus activos a él. No tenemos más remedio. Y lo entiendo. Nosotros no lo habíamos hecho hasta ahora, pero nos lo vamos a plantear estos días y seguro que creamos un banco". Eso afirmaba ayer un alto directivo de una caja regional fusionada. Las nueves exigencias de capital, además, no afectan solo a las cajas. Los requisitos también se aplicarán a los bancos, algo que les ha pillado por sorpresa. "Es durísimo. Nosotros llegamos al 8% de core capital, pero este año con lo mal que se presenta vamos a sufrir para mantener este ratio", afirmaba un ejecutivo de un banco mediano. Y añadía que en contra de lo que piensa el Gobierno "será muy difícil que podamos dar créditos con estas exigencias". Varias fuentes consultadas aseguraban ayer que ahora ya es inevitable las fusiones entre bancos y cajas, y daban por hecho el inicio de conversaciones formales entre Catalunya Caixa y Banco Sabadell, ambos con core capital inferiores al 8%. La Caixa también tiene previsto constituir su banco esta semana. Además, todas las cajas que han creado bancos a través de sus fusiones virtuales están aprobando el traspaso de todos sus activos a dichos bancos, como pide el Banco de España. Ayer lo hizo el SIP encabezado por Caja Madrid y Bancaja, uno de los que necesitan más capital y sobre el que Miguel Ángel Fernández Ordóñez está más pendiente. Eso sí, Isidro Fainé, presidente de La Caixa y de CECA, ha conseguido que no se obligue a las cajas a convertirse en fundaciones, algo que quería el Banco de España, pero no Economía.

Fainé gana a Ordóñez y evita cambiar la ley