El déficit fiscal germano se recorta hasta el 3,5% de la actividad

Alemania logra el mayor avance del PIB desde su reunificación

La locomotora alemana vuelve a funcionar a pleno rendimiento. Según los datos avanzados ayer por la oficina estadística Destatis, Alemania lideró en 2010 la recuperación de los países industrializados al incrementar su producto interior bruto en un 3,6%, gracias al espectacular incremento de las exportaciones y el suave despertar de la demanda interna. El avance, que duplica la media de la Unión Europea, supone el mayor crecimiento de la actividad en el país centroeuropeo desde su reunificación, hace 20 años, tal como recordó en un comunicado el ministro de Economía, Rainer Brüderle. A su juicio, "los datos muestran que la gente puede con razón mirar al futuro con optimismo".

El contundente avance fue posible pese a la ralentización del último trimestre, cuando la tempranera llegada de un crudo invierno moderó el crecimiento al 0,5%. En todo caso, las cifras publicadas ayer suponen un salto considerable frente al retroceso del 4,7% en 2009. La economía de la locomotora europea dibuja así una salida de la crisis en forma de V, frente a la de raíz cuadrada (fuerte caída seguida de estancamiento) que sufren países como España.

Según los cálculos oficiales, la actividad recuperará niveles anteriores a la crisis a finales de este año. El presidente del Bundesbank, Axel Weber, mostró un optimismo cauteloso respecto a 2011: a su juicio, la recuperación económica se mantendrá en Alemania este año, si bien a un ritmo más lento. La previsión de Berlín apunta a un avance del PIB del 1,8%.

Poderío exportador

El sector exterior volvió a ser en 2010 "uno de los más importantes motores del crecimiento" de Alemania, según Destatis. En concreto, el año pasado las exportaciones germanas aumentaron un 14,2%, y las importaciones se incrementaron en un 13%, con lo que el sector exterior aportó 1,1 puntos porcentuales al crecimiento del PIB. No obstante, el Ejecutivo federal considera "reseñable" el incremento de la demanda interna, que simboliza el inicio de la recuperación de la economía nacional, y desdeña la críticas internacionales sobre la potenciación germana del sector exterior a costa de la recuperación de otros países.

Así, las inversiones en bienes de equipo aumentaron en un 9,4%, las inversiones en infraestructuras se incrementaron un 2,8%, el gasto público repuntó un 2,2% y, más modestamente, el consumo de las familias avanzó un 0,5%.

La positiva evolución económica conllevó asimismo una fuerte creación de empleo: Alemania alcanzó los 40,5 millones de personas con trabajo, un 0,5% más que en 2009, lo que supone un nuevo máximo histórico. De este modo, frente al descalabro laboral en España, Estados Unidos o Irlanda, el país centroeuropeo ha logrado salvar la mayor recesión global en ocho décadas con creación neta de puestos de trabajo.

Por su parte, el déficit público se situó el año pasado en los 88.570 millones de euros, o el equivalente al 3,5% del PIB nacional, con lo que supera de forma marginal el límite del 3% fijado por el Pacto de Estabilidad y Crecimiento de la UE, al que Berlín espera llegar este mismo año. Una situación idílica, si se compara con las durísimas dificultades fiscales por las que pasa el grueso del continente.

Las cifras

3,6% Crecimiento del PIB alemán durante 2010. En el último trimestre alcanzó el 0,5%.

14,2% Aumento interanual de las exportaciones, el motor de la economía alemana.

3,5% Déficit presupuestario, en términos de PIB. Berlín espera rebajarlo al 3% este mismo año.

Davos cree que otra crisis sería insoportable

El mundo no se encuentra en condiciones de soportar nuevas crisis, advierte el Foro Económico Mundial en su informe anual de riesgos globales publicado dos semanas, antes de que abra sus puertas el ciclo económico conocido como Foro de Davos. Sus autores se muestran especialmente pesimistas al tomar en consideración las perspectivas de un mayor y más rápido contagio de las dificultades a través de los cada vez más interconectados sistemas existentes.

El Foro de Davos considera que los desequilibrios económicos y el fracaso de las instituciones internacionales representan los dos riesgos más significativos por su influencia sobre el resto de amenazas y su capacidad para reducir o inhibir la capacidad de respuesta. Daniel M. Hofmann, consejero delegado de Zurich Financial y coautor del informe, cree que "las actuales políticas fiscales son insostenibles en la mayoría de los países industrializados" y advierte de que "en ausencia de reformas estructurales de alcance existirá un elevado riesgo de quiebras soberanas".

Por su parte, el Banco Mundial considera que la economía global está pasando de una fase de rebote después de la crisis a un periodo de recuperación más lenta, aunque todavía sólida, durante este año y el siguiente. Según las últimas previsiones económicas del organismo multilateral, los países emergentes serán responsables de casi la mitad del crecimiento mundial. La actividad, que se expandió un 3,9% el año pasado, se ralentizará hasta el 3,3% en 2011 y volverá a acelerar hasta el 3,6% en el siguiente ejercicio. El avance interanual previsto para los países ricos, que fue del 2,8% en 2010, se limitará al 2,4% y al 2,7% en los dos próximos ejercicios.