La crisis de la deuda en Europa

La exposición de la banca española a Portugal se centra en deuda privada

La cartera total del sector asciende a 60.688 millones, según el BIS.

Sucursal del Banco Espírito Santo en Lisboa
Sucursal del Banco Espírito Santo en Lisboa

El inicio de década apenas ha traído cambios a los mercados. La historia se repite y si hace un año se ponía en duda la solvencia de Grecia, algo que ocurrió meses después con Irlanda, ahora la preocupación se centra en Portugal. Una mala noticia para España, siempre afectada por su asociación directa al grupo de países considerados débiles, como para el sector financiero por los temores que suscita su exposición de 60.688 millones a la deuda portuguesa. La buena noticia es que la deuda pública lusa en manos de la banca española apenas alcanza los 3.955 millones, y el grueso se centra en la privada, menos susceptible de sufrir futuras reestructuraciones.

El mercado, con todo, castiga antes de preguntar y el resultado de la sesión de ayer, con una subida de la prima de riesgo de España y un fuerte castigo a la banca fue un ejemplo más de un patrón de comportamiento que se viene repitiendo en los últimos meses cuando rebrota la crisis de deuda soberana. Todo ello a pesar de que la exposición del sector a la deuda pública lusa es reducido puesto que Santander, Popular, BBVA y Sabadell, algunas de las principales entidades, apenas amasan uno 3.955 millones de euros, según los últimos datos proporcionados por las entidades, la mayoría a septiembre.

La mayor parte de la cartera, además, corresponde a Santander, que tiene unos 3.200 millones en bonos portugueses, debido fundamentalmente a Totta, su filial portuguesa. Popular es el siguiente en la lista con 600 millones de euros, seguido de Sabadell, con 100, mientras que BBVA tan solo cuenta con unos 49 millones y en Bankinter la cartera de bonos portugueses es inexistente. De esta manera los 3.995 millones en manos de las entidades españolas apenas suponen el 3% de sus recursos propios.

La pública ronda los 3.955 millones

Las cifras revelan, además, que los bancos españoles han ido reduciendo su cartera de deuda lusa a lo largo de los últimos meses. Y es que cuando se publicaron los test de estrés al sector en julio de 2010, las entidades anunciaron una exposición a Portugal de 6.807 millones de euros, según datos a marzo del pasado ejercicio.

Ventas en los últimos meses

Las ventas de deuda portuguesa realizadas por el sector en los últimos meses no parecen tranquilizar al mercado, pues si bien es cierto que la exposición a la deuda pública es reducida no se puede decir lo mismo de la deuda privada. El sector financiero español es el más expuesto a la deuda total de Portugal pues amasa unos 60.688 millones de euros en deuda pública y privada, seguido de Francia con 32.484 millones; Alemania con 28.868, mientras que el cuarto puesto lo ocupa el Reino Unido con 17.354 millones de euros, según los datos publicados por el Banco Internacional de Pagos (BIS) a junio de 2010.

Los datos del BIS revelan que la deuda privada alcanzaba unos 48.604 millones de euros en junio, la exposición al sector público rondaba los 6.700 millones de euros -lo que confirma las ventas de los últimos meses- mientras que el total de deuda puramente bancaria rondaba los 5.423 millones de euros. Por tanto, un fuerte impacto en las cuentas de los bancos, de darse una reestructuración de deuda en Portugal, resultará menos probable dado que el grueso está en manos privadas.

Portugal afronta mañana una cita clave. Venderá bonos a cinco y 10 años por los que espera obtener entre 750 y 1.250 millones, un buen termómetro de la confianza que se respirará próximamente en el mercado.