El paro cae en diciembre al nivel más bajo en dos décadas

Alemania finaliza el año con récord de creación de empleo

Mientras gran parte de los países de la UE sufren aún los efectos de la crisis, Alemania exhibe su poderío económico. El pasado año lo cerró con un nuevo récord de creación de empleo y una cifra de parados (2,9 millones) que es la más baja de los últimos 20 años.

La locomotora europea alcanzó en 2010 un nuevo récord de puestos de trabajo al aumentar un 0,5% (197.000 personas), llegando así a los 40,37 millones de empleados, según anunció ayer la Oficina Federal de Estadística (Destatis) con datos aún provisionales. La oficina pública con sede en Wiesbaden, en el centro del país, indicó que el número de desempleados se redujo el año pasado en 297.000 personas hasta los 2,93 millones de parados, lo que supone el desempleo más bajo de los últimos 20 años.

El estudio de Destatis señala que casi tres cuartas partes de las personas con trabajo pertenece al sector de servicios o sector terciario, que en 1991 ocupaba al 59,5% de los trabajadores y en 2010 alcanzó el 73,5%.

Paralelamente ha disminuido en las dos últimas décadas apreciablemente el número de personas ocupadas en los sectores primario y secundario. Así, en 1991 el sector primario ocupaba al 3,9% de los trabajadores, mientras en 2010 solo el 2,1% realizaba sus labores en la agricultura o la industria forestal.

Igualmente, en la construcción el número de trabajadores se ha reducido en los últimos 20 años y su cifra alcanza actualmente un 5,5% con empleo, frente al 7,3% de 1991. Finalmente, el sector productivo -excluida la construcción- ha sufrido los recortes más amplios en los últimos 20 años al dar actualmente empleo al 18,9% de los trabajadores, frente al 29,3% en el año 1991.

Los datos de empleo del mercado interno alemán se suman al buen comportamiento del sector exterior. El Ejecutivo germano confía en haber acabado el año (aún no hay cifras disponibles) con un aumento del superávit comercial. Mientras tanto, el Gobierno de Angela Merkel está concentrado en la reducción del déficit fiscal, un asunto que espera sirva de ejemplo para el resto de países de la zona euro. Pese a todo, la popularidad de Merkel sigue cayendo. Una gran parte de la población piensa que Alemania está pagando una factura muy alta, al ser el principal contribuyente de los planes de rescate de Grecia y Portugal.

Empresas germanas presionan a Hungría

La influencia alemana también se hace palpable en el exterior. Trece multinacionales lideradas por las germanas RWE, Eon, Allianz y Deutsche Telekom, han instado a la Comisión Europea a sancionar a Hungría por aplicar impuestos retroactivos abusivos a sus filiales en este país, que asumió la Presidencia de la UE este mes.

Las empresas, entre las que también se encuentra la holandesa ING y la aseguradora francesa Axa, han remitido una carta al presidente de la Comisión para que "convenza al Gobierno húngaro de la importancia de que existan condiciones legales para los inversores". Las 13 compañías amenazan con retirar sus inversiones. Bruselas ha abierto una investigación sobre el nuevo impuesto húngaro fijado en el sector de las telecomunicaciones, energía y minorista para paliar el déficit.