Repercusiones del conflicto aéreo

AENA limita turnos en Madrid y evita que los controladores se pasen de horas

AENA y los controladores mantienen su pulso sordo una semana después del plante que paralizó los cielos. AENA ha decidido reformar la programación de turnos de control del mes de diciembre en el principal centro del país, Torrejón, para evitar que entren a trabajar controladores que hayan cubierto el límite legal de 1.670 horas anuales.

Torre de control del aeropuerto deMadrid-Barajas
Torre de control del aeropuerto deMadrid-Barajas

AENA ha decidido reformar los turnos de entrada de controladores a los sectores de navegación de su principal centro, el de Torrejón de Ardoz, cerca de Madrid, para evitar que, coincidiendo con las vacaciones de Navidad, algunos trabajadores de esta dependencia puedan sobrepasar el máximo legal de 1.670 horas anuales. Esta circunstancia ya se produjo en otros centros de trabajo durante el mes de noviembre, en concreto en el centro de control de Santiago de Compostela, y se convirtió en una de las circunstancia que crispó las relaciones entre AENA y los controladores.

Una normativa aprobada en Consejo de Ministros del día 3 de diciembre para "clarificar" la manera en que debía computarse las horas trabajadas fue el desencadenante directo del plante de los controladores ese mismo viernes.

AENA ha utilizado una nota interior como vía para comunicar a los profesionales de control de Torrejón de Ardoz que los turnos anunciados con un mes de antelación no serán válidos durante el mes de diciembre.

Esta nota interior fue colgada en el tablón de anuncios del centro citado el pasado 9 de diciembre. La nota dice que "como consecuencia de los continuos problemas que esta entidad pública viene teniendo para practicar notificaciones, se publicarán día a día en el tablón de anuncios de la sala de control los servicios publicados en el mes de diciembre de 2010".

En la misma nota se explica que esta medida se adopta con el fin de que "los controladores relacionados en las listas del tablón de anuncios no ejercerán actividad aeronáutica con el fin de no superar los límites legales fijados normativamente".

Con esta iniciativa AENA intenta evitar cualquier encontronazo con el colectivo de controladores que es considerado como el más inconforme de su plantilla, sobre un asunto tan delicado como es el de la jornada de trabajo anual. El mes de diciembre se ha convertidos en un periodo crítico, no solo porque coincide con las vacaciones de Navidad sino, sobre todo, porque un grupo significativo de los controladores se encuentra al límite del máximo de sus horas de actividad legal.

Fuentes relacionadas con los controladores dijeron que esta nota interior demuestra que "AENA había contado mal las horas y una parte importante y creciente de su plantilla había visto superada su jornada máxima". Las mismas fuentes recalcan que el hecho de que los controladores se nieguen a realizar su trabajo una vez que han cumplido sus horas preceptivas "no es un capricho, ya que si ocurre algún tipo de incidente en estas circunstancias, la responsabilidad en primer lugar recaerá sobre el controlador y después sobre la propia AENA".

Fuentes oficiales de la empresa que preside Juan Lema dijeron que la publicación de la nota interior y la modificación de los turnos de diciembre tienen como objetivo asegurar el servicio en toda su integridad hasta final de año. Aseguraron que el número de controladores del centro de Madrid que pueden sobrepasar el máximo de horas anuales "es muy pequeño" y mostraron la firme intención de AENA de que en las tres próximas semanas "los aeropuertos vivan una situación de máxima normalidad".

La pasada semana AENA volvió a solicitar voluntarios para hacer horas extras en el centro de control de Madrid utilizando el sistema de remitir mensajes cortos a los teléfonos móviles de los controladores. La compañía asegura que es el procedimiento que se pactó con el sindicato USCA en verano, cuando "se producen bajas imprevistas y ya se ha echado mano de los profesionales que están en turnos de imaginaria".

Los pilotos europeos piden la regulación de su actividad

La Asociación Europea de Pilotos (ECA, de sus siglas en inglés) y su homóloga internacional (Ifalpa) apoyan a los pilotos españoles en su demanda de modificar la regulación de los tiempos de trabajo y de descanso, una postura que defienden en sus negociaciones con el Ministerio de Fomento. El sindicato español de pilotos Sepla tiene una cita para hoy con Fomento, aplazada en dos ocasiones, para discutir este tema que ha suscitado una dura controversia con las patronales de las compañías aéreas nacionales.