Conflicto en el espacio aéreo

La huelga de controladores provoca pérdidas de 300 millones

El cierre del espacio aéreo provocado por la huelga de controladores va a suponer más de 300 millones de euros de perjuicio económico para los sectores afectados. Estas pérdidas pueden ser mayores si el proceso de vuelta a la normalidad de los vuelos se complica en los próximos días.

La huelga de controladores provoca pérdidas de 300 millones
La huelga de controladores provoca pérdidas de 300 millones

Aerolíneas, hoteleras y sector turístico al completo perderán, según las primeras estimaciones, más de 300 millones de euros del perjuicio ocasionado por las 18 horas, entre la tarde del viernes y el sábado, que estuvo cerrado el espacio aéreo español a causa de la huelga de controladores. En concreto, las aerolíneas calculan que dejarán de ingresar entre 60 y 80 millones de euros diarios, según estimaciones del sector recogidas por Europa Press, que precisaron no obstante que esta estimación debe acogerse con "cautela".

Las agencias de viajes estimaron que el sector turístico dejará de ingresar unos 250 millones de euros como consecuencia del abandono masivo del puesto de trabajo de los controladores. Según el presidente de la patronal de agencias de viajes Aedave, José Manuel Maciñeiras, esta cifra se refiere a lo que dejarán de facturar las empresa turísticas en concepto de alojamiento, hostelería o transporte.

Respecto de las aerolíneas, este cálculo incluye la afectación de las aerolíneas extranjeras que operan en España pero para hacer una valoración más ajustada, habrá que esperar la evolución del tráfico aéreo los próximos días. Además, a esta cuantía habría que sumar los gastos que las aerolíneas tendrán que afrontar por las medidas extraordinarias aplicadas, los gastos adicionales para atender a los pasajeros, las devoluciones de los billetes de aquellos viajeros que decidan no viajar y los costes de los vuelos que no podrán retomarse.

Al margen de estas cifras, el presidente de la Asociación Española de Compañías Aéreas (Aeca), Felipe Navío, opinó sin embargo que es "muy pronto" para hacer estimaciones de pérdidas y subrayó que lo prioritario ahora es centrar todos los esfuerzos en la reprogramación de los vuelos, lo que llevará "entre dos o tres días" para "una normalidad fiable".

Por otro lado, la Asociación de Compañías Españolas de Transporte Aéreo (Aceta) apuntó este fin de semana que estudia medidas legales para que sus asociados, entre los que están aerolíneas como Iberia y Air Europa, sean resarcidos por los daños económicos causados por el abandono unilateral de los puestos de trabajo por parte de los controladores. Aunque la prioridad es "acelerar la normalización del tráfico aéreo", una vez recuperada esta normalidad, las aerolíneas evaluarán los daños y se plantearán quién debe responder ante esta situación que nunca se había producido y de la que no hay antecedentes ni referencias.

El presidente de la patronal Aedave recordó que al coste para el sector turístico derivado de lo que dejarán de facturar las empresas por el paro, habrá que sumar el coste que le supondrá al país este colapso aéreo. Muchas compañías aéreas internacionales han tenido que reprogramar sus vuelos o esquivar el espacio aéreo español. Apuntó en este sentido que esta crisis no sólo ha afectado al español que sale de viaje sino también al extranjero que entra, lo que supondrá previsiblemente importantes pérdidas en destinos como Canarias y Baleares.

Por otro lado, Maciñeiras advirtió de que la recuperación del dinero pagado por sus vacaciones por parte de los afectados será "un calvario". Las reclamaciones serán complicadas porque hay que cursarlas por vía judicial, salvo que algunos operadores, de motu propio, decidan devolver los importes cobrados.

"Intolerable" para las hoteleras

La Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) y la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (CEHAT) opinaron, en un comunicado conjunto en el que apoyaban la labor del Gobierno en el conflicto, que "con independencia" de los motivos de los controladores, constituye una actuación, "irresponsable, inadmisible e intolerable" que no solo afecta gravemente a la imagen de España y a su economía, "sino que ha inmovilizado a miles de pasajeros y les ha privado de viajar, causándoles un perjuicio incalculable".

Aseguraron que esta huelga "ha causado unos daños irreparables e irrecuperables a un sector tan importante como el turismo para la economía española".

Para el secretario general de Turismo, Joan Mesquida, el paro ha sido un golpe "durísimo" al turismo, ha ocasionado "consecuencias brutales" y pérdidas millonarias a las compañías aéreas, a las cadenas hoteleras y al sector en general. Mesquida también mostró su preocupación por el "golpe" que supone para la imagen de España en el exterior y para el sector, uno de los pocos que, a su juicio, muestra fortaleza.

Zapatero comparecerá en el Congreso el próximo jueves

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, comparecerá el próximo jueves ante el Pleno del Congreso para explicar el estado de alarma decretado para afrontar la huelga masiva de controladores. El Pleno se ha convocado de forma extraordinaria en cumplimiento de las obligaciones que establece la Constitución y el reglamento del Congreso.

La portavoz del Partido Popular en el Congreso, Soraya Sáez de Santamaría, afirmó que el PP "apoyará" al Gobierno sin dejar "de exigir que clarifique su gestión". Durante el fin de semana, portavoces de ambos partidos como Esteban González Pons o Gaspar Zarrías han cruzado durísimas acusaciones sobre la actuación de Gobierno y oposición en esta crisis.

El caos en los medios

La huelga masiva de controladores y el estado de alarma decretado por el Gobierno el pasado fin de semana ha llegado a los principales medios europeos y del mundo, en los que se destaca la "caótica" situación que han atravesado los aeropuertos españoles. Los diarios franceses como Le Figaro o Le Monde destacaban el golpe para el turismo de esta situación. El New York Times, sin embargo, tachaba la huelga de "irresponsable" y, junto a The Wall Street Journal y The Washington Post, destacaban el estado de alarma como "medida sin precedentes".