Elecciones autonómicas en Cataluña

CiU y PSC se disputan los comicios catalanes con el pacto fiscal de fondo

Los próximos comicios del 28 de noviembre en Cataluña examinarán el nivel de cansancio del electorado tras el recorte del Estatuto. CiU y ERC plantean ahora un pacto fiscal similar al concierto vasco, con el objetivo final de reducir el déficit situado en el 10% del PIB. Mientras, el PSC se ha apuntado el éxito de la emisión de bonos y centra su programa en desarrollar al máximo lo que queda del texto estatutario.

CiU y PSC se disputan los comicios catalanes con el pacto fiscal de fondo
CiU y PSC se disputan los comicios catalanes con el pacto fiscal de fondo

Un déficit fiscal del 10% sobre el PIB y casi 700.000 parados son las dos cifras lacerantes que los principales partidos políticos debaten en la campaña electoral catalana iniciada la madrugada del viernes. Las recetas para animar el mercado laboral son escasas. El candidato a la presidencia de la Generalitat catalana por parte de CiU, Artur Mas, ha sido el único que se ha atrevido a fijar un objetivo, centrado en reducir a la mitad el número de parados, hasta cifras de un dígito. Mientras, el líder del PSC y aspirante a la reelección, José Montilla, se ha limitado a ofrecer incentivos para jóvenes sin trabajo y ayudas para promocionar el cambio productivo hacia la sostenibilidad ambiental.

Tras los recortes del Estatuto, CiU ha querido forzar otra huida hacia adelante con el planteamiento de un pacto fiscal al estilo del cupo vasco, idea a la que también se ha apuntado ERC. Con todo, Artur Mas ha planteado un programa electoral con dos partes claramente diferentes. Una primera centrada en la intención de mejorar las finanzas de la Generalitat (economía y educación) y reducir el nivel de paro, y una segunda a partir de 2012, cuando planteará un pacto fiscal al futuro equipo gubernamental en Madrid, sea el PSOE o PP. Para conseguir el concierto fiscal, Mas asegura que no es necesario reformar la Constitución. Otro de los puntos calientes de la campaña es la situación financiera de la Generalitat, que ha cerrado con un rotundo éxito la emisión de bonos de 3.000 millones de euros.

Al final, Mas ha reconocido que en caso de que acceda a la presidencia de la Generalitat podría utilizar otra vez esta fórmula, pero para promocionar políticas de competitividad empresarial o de crédito, no para saldar problemas de tesorería. El responsable de CiU ha remarcado que el endeudamiento de la administración catalana es elevado, de unos 40.000 millones de euros, y utiliza esta losa para condicionar parte de sus promesas. Con todo, en presión fiscal, Mas ha previsto la supresión del impuesto de sucesiones, con bonificaciones de hasta el 95%, "a pesar del coste de entre 350 y 400 millones que supone", asegura. La retroactividad de esta medida podría alcanzar algunos meses de 2010, "pero todo dependerá del dinero que encontremos en caja", sentencia.

Mas prevé eliminar sucesiones, a pesar del coste de 400 millones que supone

En cualquier caso, CiU gana en todas las encuestas. La del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) sitúa a Artur Mas a nueve escaños de la mayoría absoluta, con un total de 59 representantes en el parlamento catalán. El PSC perdería cuatro escaños y se quedaría con 33. ERC seguiría como tercera fuerza, aunque también reduciría su peso. El PP se mantendría, con 14 escaños. Así, Artur Mas confía en gobernar en solitario, considerando que Cataluña necesita un liderazgo "fuerte" para salir de la crisis. Sin embargo, planea en el horizonte la posibilidad de que necesite apoyos puntuales de ERC o del PP, dependiendo del resultado electoral.

Mas no se fía del entierro del tripartito

Artur Mas se adelanta en todos los sondeos, pero según el CIS, los miembros del tripartito (PSC, ERC e ICV-EUiA) sumarían 60 escaños en el mejor de los casos, uno más que CiU. Con todo, los tres socios que han gobernado Cataluña durante los últimos siete años se han apresurado antes del comienzo de la campaña a descartar una tercera reedición del tripartito. José Montilla aspira a gobernar en solitario, al igual que Mas.

Las propuestas programáticas

PSC

Despliegue al máximo del Estatuto, incluyendo una reforma constitucional para conseguir un modelo de estado federal. El Senado debería convertirse en una cámara territorial.

Fondo de 2.000 millones de euros para crear 20.000 empleos relacionados con la sostenibilidad ambiental.

Ayudas de 20 millones ampliables a 100 para que las pymes puedan ampliar sus inversiones en I+D.

Plan formativo para 5.000 contratos destinado a jóvenes que ni estudian ni trabajan. Se trata de 154.000 jóvenes, lo que representa el 23% de los menores de 25 años existentes en Cataluña. La dotación del plan se sitúa en los 20 millones.

CiU

La economía productiva se potenciará a través del Instituto Catalán de Finanzas (ICF), que potenciará su actividad para prestar liquidez a las pymes. Creación de un sistema público de avales para entidades financieras, que cubrirá hasta el 50% de un crédito.

Desarrollo de una red de agentes en comercio exterior para potenciar la internacionalización empresarial.

Moderación fiscal en tiempos de crisis. Mantenimiento del IVA. Aumento de incentivos fiscales en IRPF y en Sociedades, especialmente para pymes. Reducción temporal en el de Transmisiones para favorecer la compra de vivienda. Supresión del impuesto de Sucesiones y Donaciones.

ERC

Traspaso del 100% de la gestión del IRPF antes de 2013, fecha fijada para negociar el siguiente sistema de financiación para Cataluña.

Este nuevo sistema persigue conseguir una "estricta bilateralidad con el estado central" desarrollando el concepto de Concierto económico.

Establecimiento con rango de Ley de la obligación de actualizar cada dos años la balanza fiscal catalana con el Estado.

A corto plazo, la formación republicana pretende desarrollar aspectos del Estatut que ya llevan retraso, como el consorcio previsto entre la Agencia Tributaria Catalana y el organismo a nivel estatal.

ICV-EUIA

Nuevo modelo productivo de economía ecológica, que pretende impulsar las energías renovables, la rehabilitación en la construcción, la movilidad y la gestión del agua y los residuos. Plan de ocupación de 1.800 millones.

Mayor regulación del sistema financiero con el objetivo final de que las pymes puedan acceder a mayores niveles de financiación.

Impuesto ecológico para las emisiones de CO2, como en otras comunidades autónomas, y desgravando actividades de eficiencia.

Fiscalidad progresiva que grave la especulación y los patrimonios con rentas más altas. Lucha contra el fraude y la economía sumergida.