A fondo

¿Y de la CECA y COAS hablamos?

Que los bancos se quejan del retraso que está sufriendo la reestructuración de las cajas de ahorros ya no es noticia. El propio sector, salvo excepciones, lo reconoce. Aunque aprovecha para lanzar, aunque no en público claro, una pregunta. ¿Cuánto tardó Santander o BBVA en completar sus respectivas fusiones, tres meses o tres años? Críticas aparte, lo cierto es que al cierre del presente ejercicio todas las fusiones ahora en marcha, y aquellas que aún se puedan gestar y necesiten ayudas públicas, tendrán que haber presentado y aprobado ya sus planes de reestructuración. La autorización que concedió Bruselas al FROB finaliza con el año, y parece que las peticiones definitivas aún no se han cerrado. CatalunyaCaixa, Unnim, Banca Cívica, Caja España- Caja Duero y Cajasur (esta última ahora propiedad de BBK) tienen todavía que completar su recapitalización, según las pruebas de resistencia realizadas a toda la banca europea en julio. Las vías son varias, pero una de las más lógicas es la de acudir -en algún caso por segunda vez- a pedir ayudas públicas.

Pero la reestructuración de las cajas lleva pareja otra cuestión. ¿Se necesitan instituciones que incentiven la colaboración entre estas entidades de ahorro pese a pasar de 45 a 18 cajas? ¿Es necesario una CECA y una COAS? Bueno, pues parece que sí, según afirma el sector, aunque aclara que debe reformarse el rol de estas asociaciones.

Tras la revolución que ha supuesto la nueva ley de cajas, que permite a estas entidades recapitalizarse como a los bancos, el sector realizó una consulta a los presidentes y directores generales de estas instituciones. Se les preguntaba si era o no necesario mantener la cooperación como hasta ahora, faceta que les ha diferenciado frente a la banca. La contestación fue rotunda. Sí, pero actualizando la colaboración al nuevo contexto y ofreciendo resultados que sean de aplicación inmediata. Varias fuentes aseguran que el presidente de CECA, Isidro Fainé, ha destacado en los últimos meses el papel de la COAS -Comisión de Organización, Automatización y Servicios-, en la que están presentes casi todas las cajas y que es una de las patas de CECA.

Las cajas defienden su cooperación, pero creen que debe adaptarse a la actualidad

La última convención de COAS, celebrada en Tenerife a finales de octubre, puso de manifiesto la necesidad de aumentar la cooperación sectorial en esta crisis. "Hay que cooperar y externalizar ciertas funciones y servicios que realizamos. Las actividades y negocios que consideramos no estratégicos pueden externalizarse como puso de manifiesto La Caixa, y conseguiríamos un considerable ahorro de costes y sobre todo mejorar nuestra eficiencia", aseguran asistentes a este acto.

Esta reestructuración de COAS llevaría consigo también una redefinición de CECA, según apuntan fuentes del sector. "Hay que definir conjuntamente nuevos servicios que pueda prestar CECA", añaden estas fuentes.

Mientras, la COAS, presidida por el presidente de CajaCanarias, Álvaro Arvelo, quiere ganar peso sectorial. Pretende una mayor participación de los primeros ejecutivos de las cajas, ejercer una función de lobby de estas entidades en el ámbito de su competencia y de las relaciones con las Administraciones públicas, para defender los intereses del sector.

Estas funciones podrían, según otras fuentes, restar influencia a CECA al entrar en competencia en ciertas decisiones que hasta ahora han estado más vinculadas a la confederación, como es el caso de la actividad de lobby. Y, aunque el sector resta importancia a la intención de COAS de ganar protagonismo, sí reconoce que la confederación está en fase de reorganización, tras la reducción de asociadas. Y como ejemplo de su posible reajuste, señalan a la patronal de la banca, la AEB, que funciona como asociación y no como una institución que potenciar la colaboración entre los bancos.

De momento, COAS quiere ganar peso en su actividad de consultoría dentro de las actuales fusiones en curso. Y, como ha expuesto La Caixa, que se reduzcan los servicios centrales en favor de los comerciales.