EDITORIAL

ACS, Hochtief y el proteccionismo

La estrategia de los directivos de Hochtief contra la oferta de su principal accionista, la española ACS, para aumentar su participación en el capital de la primera constructora alemana acaba de recibir otro sonoro varapalo. La Comisión de Control de Adquisiciones de Australia ha eximido a ACS de tener que realizar una opa sobre la filial de Hochtief en aquel país, Leighton, en la que la alemana tiene el 54,5%. Esta decisión se suma a la del Australian and Securities and Investment Commision, el regulador del mercado de valores, que rechazó la misma demanda de los directivos de Hochtief. Al contrario que éstos, los responsables de Leighton aseguran no plantearse recurrir la decisión y dan por buena la voluntad anunciada por ACS de respetar sus acuerdos de gobierno corporativo y la independencia de su empresa. La oferta de ACS por Hochtief pretende superar el 30% de esta, en la que tiene ahora el 29,9%, y así eludir la barrera de la opa obligatoria en posteriores compras, que haría hasta superar el 50% para poder realizar la consolidación de las cuentas de Hochtief. La estrategia de los directivos de la empresa germana ha entrado en una deriva más obstruccionista que defensiva que busca además un apoyo político tan indeseable como proteccionista. De nuevo hay que pedir que se dé a los accionistas libertad para elegir.