Cambio en la cúpula directiva

La ex presidenta de Gullón recupera el control de la galletera

Fue una junta poco convencional. Los tres accionistas mayoritarios de Gullón se reunieron el pasado 1 de septiembre en el interior de un vehículo para acordar la disolución del consejo de administración y el nombramiento de María Teresa Rodríguez, ex presidenta de la sociedad, como administradora única. Una reunión que no se celebró en la sede social ya que la dirección de la empresa decidió suspenderla por presuntas irregularidades en su convocatoria.

Una junta insólita cuyos acuerdos son, desde ayer, plenamente válidos después de que el Registro Mercantil de Palencia aceptara el cambio de la cúpula directiva del grupo galletero.

El nombramiento de María Teresa Rodríguez supone un paso más en la disputa familiar que vive Gullón desde hace meses. No en vano, el ya ex consejo de administración -controlado por los hijos y los hermanos de María Teresa Rodríguez- fue el que acordó la marcha tanto de la ex presidenta como del ex director general de Gullón, Juan Miguel Martínez Gabaldón, al que acusaba de presuntas irregularidades durante su gestión.

Este último despido ha acabado resolviéndose en los tribunales, que han dado la razón a Martínez Gabaldón y han obligado a Gullón a abonarle una indemnización cercana a los nueve millones de euros, la más alta concedida a un ex directivo. Por el momento es una incógnita si Martínez Gabaldón volverá en el futuro a la dirección de Gullón.

Fuentes cercanas a María Teresa Rodríguez prefieren no pronunciarse sobre esta posibilidad. Tan sólo indican que su deseo es "la vuelta a la normalidad en el seno de Galletas Gullón" y que su intención es que "no se produzca ningún tipo de cese", ya que el actual director general de la compañía es su hijo Félix Gullón y su continuidad podría ser clave para evitar nuevas disputas. "En Gullón no peligra ningún puesto de trabajo, al contrario, mi deseo es hacer que la empresa siga creciendo como ha hecho durante mis más de 20 años de gestión", aseguraba María Teresa Rodríguez ante el temor de los sindicatos a que la batalla por el control de Gullón desemboque en recortes de empleo.

La última junta se verá en tribunales

El regreso de María Teresa Rodríguez al frente de Gullón puede facilitar la vuelta a la normalidad de la sociedad. Pero un nuevo frente judicial puede enturbiar su futuro. El disuelto consejo de administración de la empresa galletera ha presentado una demanda de nulidad contra la junta de accionistas de Gullón celebrada el 1 de septiembre en un vehículo frente a la sede del grupo. La demanda fue admitida el 4 de octubre por el Juzgado Mercantil número 1 de Palencia. De esta forma, la batalla por el control de Gullón volvería a prolongarse, si antes no se llega a un acuerdo.