Mercado inmobiliario español

Primer semestre 2011: fecha clave para saber qué harán los precios de la vivienda

Cuando a los expertos en el mercado inmobiliario se les pregunta qué van a hacer los precios de la vivienda en España, sólo se obtienen dos respuestas. Seguir bajando o depende.

Por un lado están los analistas internacionales con poco o muy poco conocimiento de cómo funciona el sector made in Spain. Comparan la realidad española con lo ocurrido en mercados como el británico, el irlandés o el de EE UU, donde los precios sufrieron un durísimo y rápido ajuste desde niveles máximos, lo que contribuyó, dicen esos expertos, a que la crisis del sector tuviera menos repercusión sobre el empleo.

Pero esos analistas lo que no saben es cómo ha actuado el promotor inmobiliario español, apelando masivamente al endeudamiento para financiar la edificación, o no tienen en cuenta el sistema fiscal de ayudas a la vivienda ni cómo actúan los planes públicos para promover pisos protegidos. Y, a pesar de todo, siguen augurando sin sonrojo que los precios en España deberán ajustarse un 30% adicional en los próximos dos años.

Sin embargo, las palabras pronunciadas por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en Nueva York acerca de que el ajuste en precios ya ha tocado suelo y en algunas zonas las casas comienzan a encarecerse no hacen sino constatar lo que ya empiezan a decir las estadísticas y los analistas que sí conocen el mercado. Son los que replican a la pregunta del millón el depende.

Promotores, consultores, tasadoras y entidades financieras coinciden en advertir que nada tiene que ver la situación que vive la costa levantina con algunos barrios de la almendra central de Madrid, por ejemplo. Mientras existen inmuebles en la playa que permanecen sin vender con rebajas de hasta el 50%, donde la demanda de primera residencia sigue interesada en casas bien comunicadas y con todos los servicios necesarios, los precios, como mínimo, han dejado de bajar e incluso en algunos distritos de la capital no llegaron a hacerlo nunca. La clave estará en ver qué ocurre durante el primer semestre de 2011.

Serán los primeros seis meses en los que el mercado tendrá que convivir con la desaparición de la deducción fiscal por compra para los contribuyentes con ingresos superiores a los 24.000 euros brutos al año. Parte de la reanimación en las ventas detectada desde enero es fruto del llamado efecto fiscal: la eliminación de la desgravación fiscal y la subida del IVA. Si a partir de enero las ventas vuelven a la senda bajista, habrá que pensar en un nuevo retoque a los precios. De lo contrario, habrá que creerse que sí se ha tocado fondo. Por ello, todo depende.