EDITORIAL

Excelencia en los planes de I+D+i

El Gobierno va a acometer un acertado cambio en los métodos de financiación de la I+D+i. La ministra de Ciencia e Innovación, Cristina Garmendia, anunció ayer que el año próximo entrará en funcionamiento un fondo de 200 millones de euros para nueve años que primará a los centros de investigación cuyos trabajos se encuentren entre los mejores del mundo en su campo. Un intento, tímido pero certero, de impulsar la excelencia frente a la cantidad. Bienvenida sea esta iniciativa que, aunque condicionada por el ajuste fiscal, puede racionalizar el reparto de fondos públicos en base a criterios de eficiencia y competencia interna.

En los últimos años se ha impulsado la I+D+i en España a golpe de Presupuestos, acortando un insostenible retraso frente al resto de economías desarrolladas. El resultado ha sido la proliferación de centros nacionales y territoriales, en ocasiones redundantes, que no siempre han contribuido satisfactoriamente al desarrollo y la mejora de la competitividad, y en numerosas ocasiones contratando investigadores mileuristas desmotivados. Frente a esto, España debe seguir aumentando los recursos -públicos y privados- para investigación, desarrollo e innovación, pero, haya crisis o no, con la exigencia de que se inviertan con cordura y pragmatismo.