El Senado aprueba la reforma laboral

El Servicio Público de Empleo deberá adecuar los cursos al perfil del parado

La reforma laboral recibió ayer la aprobación del Senado. El texto no experimentó cambios de calado. Una de las enmiendas más polémicas, que rebaja a 30 días el plazo para que un parado pueda rechazar un curso formativo, salió adelante de forma unánime, gracias a que el PP logró una modificación por la que los servicios públicos de empleo deberán impartir formación relacionada con el perfil y la profesión del desempleado.

El Servicio Público de Empleo deberá adecuar los cursos al perfil del parado
El Servicio Público de Empleo deberá adecuar los cursos al perfil del parado

La reforma laboral mejorará un poquito a los trabajadores, a los que estén en paro y a los precarios; un poco a las empresas, a las que mejorará la competitividad; y, en general un poco a la economía". Esta fue la poco entusiasta defensa que hizo la senadora socialista Matilde Fernández de la reforma laboral diseñada e impulsada por el PSOE. Y es que la idea general ayer entre los grupos parlamentarios era que "se ha perdido una ocasión única para hacer una verdadera reforma laboral", según palabras del portavoz de CiU, Jordi Casas. El texto está a punto de finalizar su tramitación parlamentaria. Ayer recibió su penúltima aprobación por el Senado, que lo remitió al Congreso donde se saldrá adelante definitivamente el 9 de septiembre.

Los aspectos más importantes incluidos en el texto que llegó de la Cámara Baja, como son los relacionados con la definición de las causas del despido objetivo o la modificación sustancial de las condiciones de trabajo no experimentaron ayer ningún cambio. Si bien se registraron retoques menores, mediante la aprobación de una decena de enmiendas transaccionales, las siete enmiendas del PSOE y otras cuatro de los senadores nacionalistas (PNV y BNG).

Una de las transaccionales que salió adelante fue la referida a la polémica propuesta del PSOE de rebajar de 100 a 30 días el plazo para que un parado pueda rechazar un curso formativo sin ser sancionado. Finalmente, la iniciativa salió adelante, sorpresivamente, de forma unánime; con el apoyo de todos los grupos. Este respaldo se consiguió gracias a que el PSOE admitió la exigencia del PP de incluir en la ley que "las acciones de mejora de la ocupabilidad" del parado a las que se refiere este plazo, "se correspondan con su profesión habitual o sus aptitudes formativas". Los populares interpretan esta novedad como una garantía, hasta ahora inexistente, para que los Servicios Públicos de Empleo (antiguo Inem) estén obligados a adecuar los cursos al perfil del parado.

Negro sobre blanco

Fuentes del Ministerio de Trabajo admitieron ayer que la ley no recogía hasta ahora esta obligatoriedad, pero matizaron que sí precisaba esta adecuación en el caso de las ofertas de empleo. Además, aseguraron que, en la práctica, los servicios regionales ya ofrecen habitualmente cursos relacionados con el perfil del pardo. "Si bien ahora esto se pone negro sobre blanco en la ley", explican.

Otra enmienda socialista de las aprobadas obliga a que los trabajadores con el contrato suspendido o la jornada reducida por dificultades de la empresa, deberán recibir cursos de reciclaje durante dicha suspensión.

Asimismo, se amplía de uno a dos meses el tiempo que tendrán las empresas para que, en el caso de que hayan despedido a trabajadores bonificados por contratación indefinida, vuelvan a contratar a otros de iguales características para ese puesto, sin que deban devolver las citadas bonificaciones. Y se elimina el tope de tres años de duración en los contratos de obra y servicio para los proyectos de investigación universitaria.

Un punto y coma crucial, según CiU

La situación económica negativa que define la reforma laboral para argumentar un despido objetivo se desprenderá de casos tales como "la existencia de pérdidas actuales o previstas; o la disminución persistente de su nivel de ingresos (...)". El punto y coma que aparece en esta frase era en su origen una coma, pero CiU exigió ayer en el Senado que se hiciera este cambio al considerarlo crucial a la hora de su interpretación jurídica. No hizo falta votar la modificación debido a que se consideró "una cuestión de estilo lingüístico", y sólo requirió el aval del letrado de la Comisión y la autorización verbal de los grupos. Por otra parte, el PNV y el BNG lograron ayer sacar adelante cuatro enmiendas entre las que destacan que los plazos para hacer fijo a un trabajador que encadene contratos temporales se refieran a "idéntica actividad y el mismo puesto de trabajo" (ahora se cuenta que fuera en la misma empresa). En otra se elimina la referencia de absentismo medio de la plantilla del 2,5% para despedir objetivamente por faltas al trabajo; y una tercera que autoriza a los trabajadores de una empresa sin representantes sindicales a "fijar una representación" para negociar la movilidad geográfica. El plan del PSOE es rechazar estas enmiendas en el Congreso.

La cifra

12 votos a favor consiguió la reforma (PSOE, Entesa y Grupo Mixto); otros 12 en contra (PP) y 2 abstenciones (CiU y PNV). PSOE ganó por el voto ponderado.