La venta de casas continúa a la baja

La crisis inmobiliaria en EE UU lastra las reformas pendientes en el sector

El Tesoro de EE UU tiene previsto empezar hoy un debate sobre el futuro de Fannie Mae y Freddie Mac, dos instituciones clave en el mercado inmobiliario (garantizan nueve de cada 10 hipotecas nuevas) y que están en una situación similar a la nacionalización.

El futuro de estas entidades se ha retrasado todo lo que se ha podido porque el Gobierno, que ha inyectado en estas compañías 150.000 millones de dólares, quería poner los nuevos cimientos del sector, una vez que éste se hubiera estabilizado, algo que no está ocurriendo y que está lastrando los planes de Barack Obama para normalizar este mercado.

Pese a que los tipos están en niveles mínimos, se están concediendo pocos créditos por parte de la banca y el 80% de las hipotecas que se está cerrando se trata de refinanciaciones. Las ventas, una vez que se acabó en mayo un crédito fiscal no han dejado de caer. En junio se vendieron un 16,7% menos viviendas nuevas que en el mismo mes del año pasado y en cuanto a las de segunda mano, el retroceso fue del 5,1%.

Los constructores han vuelto a frenar el ritmo de nueva construcción y lo harán más a juzgar por cómo perciben el futuro. El índice de la Asociación Nacional de Constructores que mide las perspectivas de ventas mantuvo la caída que se registró en julio y está a unos niveles similares a marzo de 2009, pocos meses después de que el Gobierno interviniera en la banca para estabilizar el sistema financiero. Los embargos, por otro lado, siguen al alza, un 4% más en julio.

El mercado de la vivienda está siendo apoyado como nunca por distintos programas puestos en marcha por la Administración Obama y los economistas temen que cualquier reestructuración de Fannie y Freddie pueda hundir más las perspectivas de un sector básico para la economía estadounidense.

Los precios de la vivienda experimentaron una ligera recuperación en mayo, aunque desde una perspectiva a largo plazo, la línea que muestra la evolución futura de precios continúa siendo plana.

Así las cosas, el 19% de los hogares de EE UU (unos 14,7 millones de personas) está atrapado en una propiedad cuyo precio está muy por debajo del valor de la hipoteca que contrataron. Muchas familias que se ven en esta situación están optando por solicitar la bancarrota y no pagar más cuotas. Los bancos están empezando a actuar en los tribunales frente a quienes se decantan por la que se ha dado en llamar bancarrota estratégica.