El paro cae en 73.790 personas en julio

Las empresas ningunean la reforma de los contratos del Gobierno

El mes de julio se ha saldado de forma positiva para el empleo por las contrataciones veraniegas. Así, el paro bajó en 73.790 personas y la Seguridad Social ganó 62.541 cotizantes. Pero si se depuran los efectos estacionales, el descenso del desempleo se limita a la mitad y los cotizantes incluso descienden. Además, los empresarios ignoran, por el momento, el contrato con despido de 33 días que generalizaba la reforma laboral. Desciende un 34% sobre junio.

Una de las medidas adoptadas por el Gobierno en la reforma laboral fue ampliar los colectivos a los que se puede aplicar el contrato de fomento del empleo (con una indemnización por despido de 33 días por año trabajado y un máximo de 24 mensualidades), hasta generalizarlo en la práctica. Sin embargo, transcurrido un mes y medio desde que entrara en vigor esta reforma, los empresarios parecen haber hecho oídos sordos a esta iniciativa.

Lejos de aumentar este tipo de contratos, en julio se registraron un total de 9.473, lo que supuso casi 5.000 menos que en junio (una caída del 34% en el mes). Y si se compara con el mismo mes del año anterior, el recorte es de 6.129 contratos, lo que representa un descenso de esta modalidad contractual del 40%.

De esta forma, el poco éxito de esta modalidad contractual que estaba pensada para mejorar la estabilidad en el empleo ha actuado de forma contraria y ha arrastrado al resto de contratos fijos, que registran un descenso en el mes del 14%.

No obstante, este mal comportamiento de la contratación estable se corresponde también con el tipo de empleo que se está generando, para cubrir puestos de la campaña de verano. Según los datos del Ministerio de Trabajo conocidos ayer, en julio se crearon 62.541 nuevos empleos en el registro de la Seguridad Social.

Pero si se elimina el efecto estacional de este dato, resulta que el sistema habría perdido 34.300 afiliados. Esto, unido al hecho de que ha sido el sector servicios -especialmente el comercio y la hostelería- el que ha generado más ocupación, explica la baja calidad del empleo creado.

Algo parecido ocurre con las cifras del desempleo, que desciende por cuarto mes consecutivo en casi todas las comunidades y todos los sectores, al registrar una disminución del número de parados de 73.790. Si bien, una vez filtrado el dato y corregido del efecto estacional se observa que aproximadamente la mitad de este descenso es atribuible a la campaña de verano.

El empleo que viene

Estos datos de julio vienen a confirmar la tendencia de los últimos meses que apunta una leve mejora del mercado laboral caracterizada por la precariedad del tipo de puestos de trabajo que se están generando. Así lo detallaba la última Encuesta de Población Activa (EPA) del segundo trimestre, en la que por primera vez se creaba empleo en dos años, pero éste era de muy baja calidad: casi todo temporal y a tiempo parcial.

Siguiendo esta tendencia revelada por la EPA, las cifras conocidas ayer indican que los contratos temporales crecieron un 8,5% en julio respecto a junio. Y de estos contratos, el 60% fueron a tiempo parcial frente al 40% de jornada completa.

Otros dos datos definen el tipo de empleo que se está generando. Igual que certificó la EPA del segundo trimestre, el saldo neto de la Seguridad Social indica que todos los nuevos puestos fueron ocupados por hombres, mientras que entre las mujeres se destruyeron 1.371 empleos el mes pasado.

Además, julio terminó con cuatro meses consecutivos de incremento del empleo por cuenta propia en la Seguridad Social, ya que el régimen de autónomos perdió 5.320 cotizantes.

Sigue el trasvase a la ayuda asistencial

En el mes de junio (los datos sobre prestaciones por desempleo se comunican con un retraso de un mes) las ayudas a los parados continuaron su trasvase del segmento contributivo al asistencial.

Así, los perceptores de ayudas no contributivas (subsidio por desempleo, renta activa de inserción y subsidio de eventuales agrarios) suman ya 1.559.430 personas, mientras que los beneficiarios de la prestación contributiva (a la que se tiene derecho por haber cotizado) fueron 1.417.008.

Este es el efecto del agotamiento de la prestación contributiva a medida que pasan los meses y los desempleados agotan su derecho a la prestación y en su inmensa mayoría pasan a cobrar distintos subsidios de carácter asistencial.

La principal consecuencia de este trasvase es que por quinto mes consecutivo desciende el gasto agregado en ayudas al desempleo, ya que la cuantía que se paga en los subsidios es inferior a las prestaciones contributivas.

Aun así, la factura mensual del desempleo -que en junio sumó 2.583 millones de euros- sigue siendo un 1,2% superior a la del mismo mes del año anterior.

Esto está en parte provocado por el tirón de los subsidios, cuyo coste a pesar de ser menor que el gasto contributivo (1.836 millones de este último frente a algo más de 700 las asistenciales) creció en junio un 66% respecto al mismo mes de 2009.