La reestructuración del sistema financiero

Los grandes bancos, Banca March, BBK y Kutxa, sobresaliente en solvencia

Seis entidades mantedrían una ratio de más del 10% de capital de alta calidad en 2011 en el escenario más adverso.

El sector bancario español respira aliviado tras la publicación de las pruebas de estrés. Los datos hechos públicos el viernes por el Banco de España y las patronales de bancos y cajas ponen de relieve que la industria financiera nacional sería capaz de hacer frente a los escenarios macroeconómicos más adversos.

Incluso en el caso de que la economía europea y española se contrajeran un 2,6% entre 2010 y 2011, los mercados bursátiles estuvieran en caída libre, los precios de los activos inmobiliarios acumularan descensos superiores al 30% y hubiera una crisis de deuda soberana, 22 de las 27 entidades españolas analizadas por el Banco de España mantendrían un nivel de solvencia por encima del requerido por el Ecofin. Además, seis de ellas obtendrían un sobresaliente.

El comité de supervisores bancarios europeos (CEBS, en sus siglas en inglés), fijó la solvencia mínima exigible en una ratio de recursos propios básicos (capital Tier 1) del 6% -un 50% mayor que el mínimo legalmente exigido-, para un escenario tensionado respecto del real. Los seis mejores del sector bancario español han logrado superar el 9%.

Al frente de la clasificación se encuentra Banca March, que en ese escenario infernal mantendría una ratio Tier 1 del 19%, fundamentalmente por la peculiaridad de su modelo de negocio, muy concentrado en las inversiones de su cartera industrial.

La segunda mejor parada es la caja vizcaína BBK que, sin tener en cuenta el proceso de absorción de Cajasur, sería capaz de retener un 14,1% de recursos propios, más del doble de los exigido por el CEBS. Este músculo financiero le permitirá integrar a la caja cordobesa, intervenida hace dos meses por el Banco de España. Otra caja del País Vasco, la guipuzcoana Kutxa, ocupa la tercera posición, superando incluso la barrera del 10%.

Santander y BBVA

Pese al valor de estas cuatro primeras posiciones, el resultado más tranquilizador para el sector bancario español está en los buenos datos obtenidos por Santander y BBVA, los dos grandes bancos cotizados. El primero, mantendría una ratio Tier 1 del 10% en el peor escenario, mientras que la de BBVA quedaría en el 9,3%.

El grupo presidido por Emilio Botín resaltaba el viernes en un comunicado que esa fortaleza se ha conseguido "sin apoyos públicos", algo de lo que no pueden presumir muchos de sus rivales británicos y holandeses. En ese hipotético escenario adverso diseñado por los reguladores, Santander obtendría beneficios, generaría capital y sería capaz de distribuir un dividendo entre sus accionistas alrededor del 50% del beneficio ordinario. Tras hacerse público el resultado del examen, Botín aseguraba que con él se reafirma "el éxito del modelo Santander, un banco retail con una fuerte diversificación geográfica, de negocios y clientes".

Por su parte, BBVA ponía el acento en que ha logrado colocarse entre los mejor situados de la banca europea sin apelar al mercado. "Las pruebas de resistencia publicadas hoy por el viernes confirman la fortaleza financiera del grupo BBVA que, pese a no haber realizado ninguna ampliación de capital desde el inicio de la crisis, se encuentra entre los bancos más sólidos y solventes de Europa", aseguraba tras conocerse los test de estrés Francisco González, presidente del grupo. En el entorno económico más desfavorable, Santander y BBVA contarían conjuntamente con un superávit de capital de más de 15.000 millones.

El tercer banco español, Popular, retendría un 7% de recursos propios en el peor escenario, un resultado que le sitúa en la zona media-alta de las entidades financieras. Su presidente, Ángel Ron, destacaba el viernes que "los tests de estrés han puesto de manifiesto la fortaleza del modelo de negocio diferencial y ganador de Banco Popular, basado en una capacidad excepcional para generar ingresos recurrentes y en el liderazgo europeo en términos de eficiencia". Desde la entidad apuntan que, tomando como referencia el capital de máxima calidad (core capital), lograrían mantener en el escenario más complicado una ratio del 6,4%, frente al 4% de exigencia regulatoria.

El papel de las cajas

Aunque cinco de las siete entidades suspendidas en el stress test son cajas de ahorros españolas, la CECA hacía una lectura muy positiva de los resultados. La patronal del sector también subrayaba que este examen se han realizado "en plena reestructuración del sector", por lo que, en algunos casos, "quedan por absorber las ventajas de los procesos de consolidación" que ya están en marcha, tales como la racionalización de las oficinas, los recursos humanos o las infraestructuras tecnológicas.

Además de las ya mencionadas BBK y Kutxa, también Unicaja ha logrado un resultado sobresaliente. La entidad presidida por Braulio Medel consigue una ratio Tier 1 del 9% aún en la peor coyuntura posible.

La Caixa, primera caja de ahorros española, también está en el rango alto de la clasificación, y tendría un 7,7% de recursos propios en un escenario muy estresado. Su director general, Juan María Nin, achacaba el desempeño a la apuesta de la entidad por la banca minorista.

Caja Madrid, por su parte, que agrupa en un SIP a Bancaja, Caja Ávila, Caja Segovia, Caixa Laietana, Caja Rioja e Insular de Canarias, retendrá un Tier 1 del 6,3% en caso de estrés máximo.

Las principales debilidades del sistema financiero español se encuentran en las entidades de menor tamaño. Los resultados de la prueba de solvencia reflejan que, tras el proceso de reestructuración de las cajas de ahorros, tan sólo cuatro de los grupos resultantes y la cordobesa Cajasur (examinada antes de su fusión con la BBK), suspenden el test en caso de darse el escenario más adverso. Un conjunto que requeriría aportaciones adicionales de capital por 2.043 millones de euros, que se cubrirán en todo caso por decisión del Banco de España, siguiendo recomendaciones de Ecofin.

Todas las entidades examinadas aprueban en el escenario menos estresado. Pero ante el más hostil los grupos con necesidades adicionales de capital serían los conformados por las cajas catalanas Caixa Catalunya, Caixa Tarragona y Caixa Manresa (Diada), con 1.032 millones de euros; el que agrupa a Caja Duero y Caja de España (Espiga), con 127 millones de euros; Banca Cívica, con 406 millones de euros; Unnim, con 270 millones de euros; y Cajasur, con 208 millones de euros. Unas necesidades que ascenderían a 1.835 millones de euros descontando a Cajasur, y que se reducirían hasta los 1.429 millones sin incluir a Banca Cívica, que el mismo viernes anunció que la firma de capital riesgo JC Flowers va a invertir en deuda del grupo convertible en acciones, con lo que abre la puerta a la entrada de capital privado en las cajas.

Banca Cívica (integrado por Caja Navarra, CajaCanarias y Caja Burgos) reconoció, que tras el plan de capitalización puesto en marcha y la entrada, anunciada el viernes, del grupo estadounidense en su capital cerraría 2010 con un nivel de solvencia del 11,7%. Las pruebas, realizadas antes de que el grupo inversor estadounidense anunciara que invertirá 450 millones de euros a través de una emisión de deuda convertible en acciones de la entidad, fijaban el Tier 1 en el 4,7%. La foto final refleja que de los cinco suspensos, dos son matizables.

De las entidades suspendidas las cajas catalanas sacan la peor nota, pues su ratio de capital Tier 1 caería del 6,6% de 2009 al 3,9% en 2011 en el supuesto más adverso. Desde la entidad, sin embargo, definen la coyuntura de máximo estrés en la que no logran el aprobado de "muy baja probabilidad". Destacan que el Banco de España ha evaluado su proyecto como viable y que la nueva normativa les garantiza el acceso a los recursos de capital necesarios para mantener "un nivel elevado de solvencia".

La entidad asegura que valora positivamente la realización de las pruebas. "La base de esta valoración es la ratificación inequívoca de la solidez del nuevo proyecto de Caixa Catalunya, Caixa Tarragona y Caixa Manresa", explican desde la entidad. El director general de la caja, Adolf Todó, añadió además que "los resultados de los test de estrés y las eventuales medidas que se pueden derivar de los mismos aportan una mayor solidez al proyecto de futuro de la nueva entidad, al poner a disposición del mismo los recursos de capital necesarios ante un eventual grave deterioro de las condiciones económicas actuales".

Las necesidades totales de capital para el sector de cajas de ahorros ascienden a 16.193 millones de euros (el 1,6% del PIB) según el Banco de España. De este total, más de 14.358 millones de euros han sido comprometidos y aprobados por las autoridades antes de realizar las pruebas de estrés. El Fondo de Reestructuración ha facilitado ayudas al grupo de Caja Madrid (4.465 millones de euros), Cajastur y CAM (1.493) -entidad que también ha recibido 3.775 millones de euros del Fondo de Garantía de Depósitos- Caixa Catalunya, Caixa Tarragona y Caixa Manresa (1.250), Caja Duero (525), Unnim (380), Cajasur (800), Caja Murcia y Caixa Penedès (916) y las cajas gallegas (1.162).

Las cifras

15.000 millones de superávit de capital tendrían Santander y BBVA, de forma conjunta, aun en el peor de los escenarios definidos por los reguladores.

1.835 millones de euros necesitan las cinco cajas de ahorros para cubrir el mínimo de Tier 1 (6%) exigible en el escenario más desfavorable.

19% es la proporción de recursos propios que tendría Banca March en la situación más adversa.