La reestructuración del sistema financiero

La banca española exhibe una holgada fortaleza aun en escenarios extremos

Prueba superada. El mercado ya conoce desde el viernes la salud de la banca europea en el peor entorno macroeconómico, o en situación extrema de estrés. El gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, destacó la solidez del sistema financiero español, que ha sido sometido a un examen más exhaustivo que en otros países. De ahí que cinco entidades de las siete que han suspendido las pruebas, sean cajas españolas.

Las pruebas de resistencia exigidas por la UE confirman la solidez del sector bancario español". Así resumía el viernes Fernández Ordóñez el examen al que se han sometido todas las entidades financieras españolas -con excepción sólo de las cajas rurales que representan el 5% del sistema-, frente al 50% requerido por Europa. Del conjunto de los bancos y las cajas españolas analizadas, sólo cinco -Cajasur, Diada, Espiga, Banca Cívica y Unnim- han suspendido el test de extrema adversidad económica en los dos próximos años; pero esta situación, como reiteró en varias ocasiones el gobernador, es "altamente improbable" que se produzca.

Los resultados muestran así que en el escenario macroeconómico adverso, con un descenso acumulado del PIB del 2,6% en 2010-2011, la inmensa mayoría de las 27 entidades y grupos españoles analizados superan el nivel objetivo de capital acordado por el Comité de Supervisores Bancarios Europeos (CEBS). De esta forma, se calibra su capacidad de respuesta a una hipotética nueva recesión.

Los otros dos bancos que no han pasado el examen realizado por el CEBS han sido el alemán Hypo Real Estate, y el griego Agricultural Bank (ATE Bank), aunque en ambos casos las pruebas a las que se les ha sometido han sido, como en el resto de Europa, más laxas que las realizadas por el Banco de España.

Las cinco cajas suspensas no han conseguido superar el límite del 6% de la ratio Tier 1 impuesto por Europa -la norma sólo exige el 4%-, que mide la proporción de recursos propios de mayor calidad en el escenario económico más adverso. En la actualidad, todas sobrepasan este límite de solvencia, como reiteró el gobernador, quien también explicó que Cajasur ya no tiene problemas porque fue adquirida por BBK justo un día después de realizarse estas pruebas.

Ordóñez, de hecho, insistió en que todas han protagonizado procesos de fusión con planes de reestructuración y recapitalización para los próximos cinco años, que han sido aprobados por el Banco de España, y si no hubieran cumplido con las ratios de solvencia no contarían con las autorizaciones pertinentes.

Tanto el gobernador como la vicepresidenta del Gobierno, Elena Salgado, destacaron que España ha querido ir mucho más allá en sus exámenes, en aras de la transparencia, "y con el objetivo de despejar todas las dudas que pudieran existir sobre cada uno" de los bancos y cajas españoles. "Nosotros estamos dando todo (los datos del sistema), y espero que sea bueno. Cuando hay dudas hay que ser absolutamente transparentes, y nosotros lo hemos sido", explicó Ordóñez para justificar esta decisión, que ha sido criticada por algunas entidades financieras nacionales.

Varios bancos y cajas creen que España juega con desventaja cuando el mercado analice el lunes los resultados de estas pruebas, ya que los datos de solvencia que presenta el sector financiero nacional puede considerarse inferior al comparar los resultados de unos países con otros, al haber sido sometidas a pruebas más exigentes.

Pero el gobernador insistió en su comparecencia ante los medios de comunicación que lo bueno de este ejercicio es que despeja dudas precisamente porque establece unos criterios de medición de fortaleza del sistema financiero muy superiores a los establecidos por el CESB. "Y a la larga será positivo para la imagen de la banca española", reconoció.

Según los cálculos del organismo regulador, las posibilidades de que se materialicen los escenarios contemplados son inferiores al 0,5%, lo que consideró "irrelevante", ya que presenta una recesión económica tanto para este año como para 2011 y un grave deterioro del mercado inmobiliario, con una caída del precio de la vivienda del 28% y del 61% para el suelo. Según las conclusiones de las pruebas realizadas por el Banco de España, los hipotéticos deterioros de activos que se producirían en el escenario adverso sumarían 207.473 millones de euros, lo que representaría el 7,3% de la cartera para el conjunto de las entidades consideradas, que en caso sólo de las cajas supondría el 9,5%.

Según el supervisor, las entidades españolas muestran una "notable capacidad" para absorber ese deterioro. En primer lugar por los elevados saneamientos que han hecho durante los dos últimos años, ya que sus provisiones acumuladas permitirían absorber un 34% de la posible morosidad.

Además, a través de la generación de ingresos absorberían otro 48% (incluso asumiendo una severa reducción en su margen de explotación medio respecto a 2009), gracias al modelo de banca minorista que impera en España, que genera ingresos "más estables y predecibles" que la banca de inversión.

Ordóñez, que no perdió ni un momento la sonrisa cuando explicaba los resultados de este test de estrés, resaltó que las conclusiones ponen de manifiesto que "la banca española goza de absoluta salud y que desde ahora los analistas y los mercados contarán con toda la información disponible para tomar sus decisiones de inversión. Y la gente no es tonta", subrayó.

Las conclusiones del examen realizado son bastante positivas, según señalan todas las fuentes financieras consultadas. Los cuatro grupos de cajas que no han pasado las pruebas necesitan en conjunto 1.835 millones de euros de capital en el peor de los escenarios, aproximadamente el 1% del que suma el conjunto de las entidades españolas y, cifra muy por debajo de lo que especulaban varios bancos de inversión. Con estas cifras, la banca española necesitará un total de 16.193 millones de euros para su recapitalización (el 1,6% del PIB).

De ellos, 14.358 millones han sido ya aportados por el FROB (10.583 millones) y 3.775 por el Fondo de Garantía de Depósitos (FGD) de las cajas. El equivalente al 1% del PIB, según explicó Ordóñez, quien recordó que la banca europea ha necesitado hace un año y medio 260.000 millones de euros para su recapitalización por parte de sus respectivos Gobiernos.

El gobernador considera "lógico" que la recapitalización que deben realizar los cuatro grupos de cajas se lleve a cabo este año. "Vamos a sentarnos con ellas -las dos agrupaciones de cajas catalanas, más Caja Duero y Caja España y Banca Cívica-. Antes de que acabe el año es una fecha lógica", reiteró.

Las reacciones a este ejercicio de transparencia, primero que se realiza en Europa, no se hicieron esperar. Lógico, dada la trascendencia de estas pruebas impulsadas por el Gobierno español y Ordóñez -primer gobernador europeo que las solicitó a mediados de junio-, como recordó en su comparecencia.

El director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Dominique Strauss Kahn, afirmó en un comunicado que estas pruebas son un "importante paso en la mejora de la transparencia y refuerzan la confianza de los mercados".

Recordó, además, que estos test llevan consigo medidas para hacer frente a las deficiencias de capital de algunas entidades, lo que permitirá "fortalecer significativamente" el sistema financiero europeo.

Unas horas antes de publicarse los resultados individuales de los bancos europeos, tres entidades anunciaron ampliaciones de capital, aunque sólo una de ellas, la española Banca Cívica -formada por Caja Navarra, Caja Burgos y Caja Canarias- comunicó un acuerdo para la entrada de un grupo inversor estadounidense en su capital.

National Bank of Greece, el mayor del país, y el esloveno NLB también anunciaron ampliaciones de capital, pese a haber superado las pruebas de solvencia a las que han sido sometidos.

En conjunto, los 91 bancos y cajas europeas superaron con holgura las pruebas de solvencia en las circunstancias extremas a las que fue sometida por el CEBS.

El FROB se prorroga hasta finales de año

La Comisión Europea dio luz verde el viernes a la prórroga hasta finales de año de las medidas españolas de recapitalización del sector bancario, incluidas en el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), que había sido solicitada por el Gobierno que preside José Luis Rodríguez Zapatero. Bruselas ha considerado que la prórroga hasta el 31 de diciembre se ajusta a las orientaciones comunitarias sobre medidas de apoyo a los bancos durante la crisis financiera. Con la prórroga, el Ejecutivo español quiere asegurar la cobertura de cualquier necesidad de capitalización no contemplada hasta el momento. La CE recibió formalmente la petición de extensión el pasado 15 de julio, después de que el 30 de junio expirase el primer plazo, aprobado el 28 de enero. En el mismo conjunto de decisiones de ayudas de Estado, Bruselas aprobó también la prolongación de los esquemas de garantía y de recapitalización bancarias de Portugal, igualmente hasta el 31 de diciembre del presente ejercicio.

Salgado resalta la fuerte ayuda a la banca europea

La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Economía, Elena Salgado, resaltó el viernes que las pruebas de solvencia han demostrado que el sistema financiero español es "sólido" y resaltó que las entidades europeas a las que también se ha examinado en la prueba han recibido ayudas por 260.000 millones de euros, una cifra muy alejada de los 10.600 millones de euros a los que han accedido las entidades españolas que han solicitado ayudas al Fondo de Reestructuración Ordenada (FROB).

Salgado aseguró que los cuatro grupos de cajas que no han superado los test de estrés -sin contar con Cajasur, ya fusionada con BBK- requerirían aportaciones por 1.835 millones, de lo que también restó los 406 millones de euros que necesitaría Banca Cívica, pues la entidad ha acudido ya a capital privado. De ahí que cifrara las necesidades del sector en 1.400 millones.

En su opinión, teniendo en cuenta que el capital conjunto del sistema financiero español está en torno a los 180.000 millones, las necesidades adicionales de capital son "absolutamente insignificantes al suponer el 1% del capital de la banca española". Asimismo, la vicepresidenta económica descartó la necesidad de emitir más bonos para dotar de recursos adicionales al FROB.

Por otra parte, Salgado hizo hincapié en el ejercicio de transparencia que ha hecho España al realizar las pruebas de solvencia al 95% del sistema financiero, cuando en el resto de países europeos se ha analizado entre el 50% y el 60%. Al tiempo, comentó que el Gobierno no se arrepiente de haber optado por un análisis más exhaustivo que otros países, porque "no tiene nada que esconder". "En absoluto nos arrepentimos ni creemos que vaya a ser penalizado por los mercados".