Las 14 obras canceladas suman 835 millones

Fomento rescindirá contratos por 1.740 millones con su tijeretazo

De los 32 contratos de obra pública que rescindirá el Ministerio de Fomento, 14 se contratarán de nuevo mediante colaboración público-privada o a cargo al presupuesto ordinario. Según fuentes del sector, su valor de licitación asciende a 835 millones de euros, por lo que el recorte total se sitúa en torno a los 1.740 millones.

Fomento rescindirá contratos por 1.740 millones con su tijeretazo
Fomento rescindirá contratos por 1.740 millones con su tijeretazo

Las cifras empiezan a cuadrar. El ministro de Fomento, José Blanco, presentó el jueves en el Congreso su plan de ajuste del gasto público en infraestructuras, pero no concretó todos los números. Dio la lista de los 32 contratos que rescindirá, y puntualizó que sólo 18 de ellos, que suman un valor de 926 millones de euros, se perderán definitivamente. De los restantes 14 proyectos, dos serán licitados nuevamente con cargo al presupuesto ordinario, mientras que el resto se contratarán de nuevo mediante colaboración público-privada. Es decir, se incluirán en el Plan Extraordinario de Infraestructuras (PEI), dotado con 17.000 millones de euros y cuyas primeras licitaciones, aseguró el ministro, podrían conocerse este verano.

Según fuentes solventes, las 14 obras canceladas pero cuyos contratos se recuperarán con otras fórmulas ascienden a un total de 835 millones de euros. Dicha cantidad es la de licitación y, por lo tanto, es mayor que la cifra final de adjudicación, dado que las constructoras que se hagan con las licencias serán las que hayan formulado las mejores ofertas a la baja en cada caso.

Tal y como dijo el ministro el jueves, el ejercicio de austeridad que ha aplicado este año el Ejecutivo hará que "Fomento y las empresas de su grupo vean reducidos sus recursos presupuestarios en 3.435 millones de euros, lo que disminuirá de forma inmediata la capacidad de inversión prevista en 2010".

Para conocer la rescisión de los 32 contratos, pues, hay que sumar los 926 que millones que anunció el propio ministro a los 835 que, según fuentes fiables, aglutinan las obras susceptibles de ser reformuladas. Eso da un total de 1.761 millones, una cantidad muy parecida a los 1.740 millones que le quedaban por ajustar al Gobierno para lograr el ahorro de los 3.435 millones. Hay que recordar que el departamento que dirige José Blanco ya recortó a principios de año 1.700 millones. Así, tras las comentadas rebajas para la adjudicación a la que con seguridad se verán sometidos los 835 millones licitados para las 14 obras recuperables, no es nada descabellado pensar que los 1.761 millones acaben quedándose en 1.740.

Por tanto, el ajuste del esfuerzo inversor del Gobierno en infraestructuras afectará directamente a obras por valor de unos 10.461 millones de euros, tomando los 8.700 millones en que Fomento valoró los 199 contratos que verán reprogramados sus plazos. Dicha cifra representa casi un 30% de los 33.000 millones a los que asciende toda la cartera de obras que el departamento tenía hasta ahora adjudicadas y pendientes de ejecución. Un ajuste que, tal y como subrayó el ministro, ha priorizado las actuaciones en ferrocarriles sobre las de carreteras.

Zapatero justifica el recorte

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, justificó el viernes la cancelación de obras y proyectos para reducir el déficit público que afecta a diversas comunidades, entre ellas Cataluña, donde se encontraba participando en el Foro Tribuna Barcelona.

Por su parte, la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, aseguró el viernes tras el Consejo de Ministros que la medida es "muy necesaria para sanear la cuentas del Estado, reducir el déficit y sortear esta nueva etapa de crisis". Aseguró que "mantiene la inmensa mayoría de los contratos en función de las necesidades del país y la cohesión territorial".

El coste de no invertir

Cada año sin inversión en carreteras supone una pérdida de 900 millones de euros en el valor de las infraestructuras. Esta es la valoración que ha hecho la Asociación Española de la Carretera (AEC) tras conocerse el alcance del recorte del gasto de Fomento, que se ha centrado en la red viaria.