Jornadas financieras

Rato dice que las cajas de ahorros deben reducir empleados y oficinas

El presidente de Caja Madrid, Rodrigo Rato, afirmó hoy que los "errores estratégicos" cometidos por las cajas de ahorros en los últimos años deben ser corregidos, lo que conllevará una reducción de empleados y del número de oficinas para mantener la eficiencia, así como responder a las "necesidades más inmediatas".

"En los próximos años va a haber una reducción importante del número de oficinas, lo mismo sucede desde el punto vista de la reducción del número de empleados", avanzó Rato durante su intervención en el curso 'Tres décadas de economía española' organizado por la Universidad Menéndez Pelayo (UIMP) y la Asociación de Periodistas de Información Económica (Apie).

El presidente de Caja Madrid señaló que las cajas de ahorros incrementaron sus oficinas a un ritmo "insostenible" durante los últimos años, con unas 800 sucursales nuevas al año, y advirtió de que este ritmo "debe ser corregido" dentro del proceso de cambio del modelo de negocio para mantener la "racionalización" y "eficiencia" que, consideró, son las necesidades "más inmediatas".

En cuanto a las medidas del Gobierno para reducir el déficit, Rato ha comentado que confía mucho más en paquetes económicos que en el goteo de medidas. "Tengo experiencia de Gobierno, y en nuestro caso funcionó, si bien es cierto que se aplicaron al inicio de la legilatura".

"Hay que anticipar las medidas porque el partido se juega ahora y hay que poner toda la carne en el asador. Por este motivo hay que concentrar las medidas tanto a corto como medio plazo. Debemos hacer un planteamiento muy contundente", ha añadido Rato.

Rato no se sintió en condiciones de enumerar con exactitud cuáles son las medidas que el Gobierno debe emprender.

Por su parte, José Luis Olivas, presidente de Bancaja, ha explicado que "en la UE se están marcando las pautas que se deben seguir para la reducción del déficit y las reformas estructurales. El Gobierno español debe cumplir estos objetivos para recuperar la credibilidad en los mercados de forma que fluya el crédito con normalidad como en otros países. Porque si tenemos una menor financiación o esta llega más cara eso repercutirá en los sectores económicos, supondrá una perdida de competitividad y de puestos de trabajo. Estamos en la tormenta perfecta".