La cuenta atrás de la reforma laboral

Las causas del despido provocan la ruptura del diálogo social

La salomónica oferta del Gobierno, subvencionar los costes empresariales del despido sin abaratarlo, no logró hacer que patronal y sindicatos superaran sus diferencias sobre la simplificación de las causas del despido. La negociación de la reforma laboral se saldó definitivamente sin pacto en la mañana de ayer.

Diez horas se prolongó el último intento de Gobierno, patronal y sindicatos por alcanzar un acuerdo sobre la reforma laboral. Una reunión que tuvo lugar en el Ministerio de Trabajo y que se prolongó desde las 19.30 del miércoles hasta poco antes de las 6.00 de la mañana de ayer, cuando se constató el fracaso definitivo de una negociación que comenzó en febrero. Nadie quiso levantarse el primero de la mesa, pero el diálogo social tripartito terminó rompiéndose por donde nació quebrado: por los costes del despido.

El ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, y el jefe de gabinete de la Moncloa José Enrique Serrano, citaron al presidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, y a los secretarios generales de UGT, Cándido Méndez, y CC OO, Ignacio Fernández Toxo para entregarles su última propuesta. Con el paso de las horas y la llegada de los dos borradores de la oferta -que se entregaron a las 21:00 y a las 03:00- se les sumaron los principales negociadores técnicos de cada interlocutor.

Sobre la mesa, una suerte de propuesta salomónica que trataba de contentar a ambas partes, pero que fue descartada por ambas. El plato principal fue la iniciativa de subvencionar el gasto empresarial en despidos, sin rebajar la indemnización destinada a los afectados. Pese a las discrepancias técnicas de los agentes sociales entorno a este punto, la ruptura llegó con las causas del despido.

El Gobierno presentó a última hora la propuesta de modificar el Estatuto de los Trabajadores para redefinir la justificación del despido objetivo, actualmente indemnizado con 20 días por año trabajado y un límite de 12 mensualidades. "Concurren causas económicas cuando los resultados de explotación de la empresa arrojen pérdidas económicas, no meramente coyunturales" que el empresario deberá "acreditar objetiva y documentalmente", rezaría el nuevo articulado. æpermil;ste, daría más seguridad a las empresas, que en el 80% de los casos utilizan el despido exprés, más caro pero inmediato y no sujeto a la decisión del juez.

Horas después de la ruptura, los sindicatos acusaron a la patronal de mantener posturas "maximalistas" en este ámbito que dieron al traste con el consenso. Díaz Ferrán, que reclamó aún más libertad de acción, acusó a los sindicatos de "no querer ver la realidad".

Limitar la temporalidad

El conflicto continuó con la invitación de Trabajo a subir de 8 a 12 los días de salario con que se indemnizan los contratos temporales de obra y servicio, así como de limitar su duración a dos años, ampliables a tres mediante pacto.

Así las cosas, y tras dos años sin lograr un sólo acuerdo social tripartito frente a la crisis, la última opción de pacto se esfumó con las primeras luces del alba. El Gobierno aprobará el miércoles un decreto en solitario, cuyo esbozo presentará esta tarde a sindicatos y patronal. Se reunirá con ellos por separado, a petición de la CEOE "para no dar más esperanzas cuando la negociación está rota". CC OO y UGT, por su parte, condicionan la huelga general con la que amenazaron al contenido final de la norma, que el Ejecutivo deberá ahora negociar con el resto de grupos parlamentarios para sacarla adelante.

Propuestas del Gobierno

Contrato de formación para jóvenes de hasta 24 años, en lugar de 21.

'Modelo alemán' para la reducción de jornada.

Bonificar el empleo de los menores de 31 años.

Eliminar horas extras en el empleo a tiempo parcial.

Las ETT podrían actuar en sectores vetados.

Más flexibilidad para variar condiciones laborales.

Redistribuir las cotizaciones para cubrir 8 días de indemnizaciones

"Que el Gobierno procure no hacer demasiado de Salomón", ya que al buscar el "equilibrio entre la posición empresarial y sindical" puede acabar haciendo "un pan como unas hostias", afirmaba Toxo ayer. Valoraba así la oferta final del Gobierno de crear un fondo para subvencionar 8 días del gasto empresarial en despidos sin abaratar la indemnización de los empleados. Al negociar, CC OO y UGT pidieron financiar sólo el despido justificado objetivo (20 días), y llegaron a aceptar el improcedente objetivo (33 o 45 días, según el contrato). La CEOE pidió incluir además el improcedente disciplinario (45 días).

Otro dilema es que usar el los 3.900 millones del Fondo de Garantía Salarial (Fogasa), como plantea Trabajo, tendría un horizonte temporal limitado. A la larga, reconoce el Gobierno, conllevaría "un incremento de la cotización" (hoy día del 0,2) "compensada" con una rebaja similar en otras cuotas.

Contrato de 33 días para parados y facilitar el descuelgue salarial

Las propuestas de Trabajo para aumentar el uso del contrato de fomento del empleo (hoy día sólo del 18%) fueron desde limitar el contrato de 33 días "sólo a desempleados" hasta a bonificar la conversión de temporales en fijos con este modelo hasta el 31 de diciembre de 2011.

Los documentos presentados por el Gobierno, a los que tuvo acceso este diario, contienen también actuaciones en materia de negociación colectiva. En concreto, Trabajo propone modificar el Estatuto de los Trabajadores para facilitar las cláusulas de inaplicación o descuelgue salarial, que permiten a las empresas en crisis no pagar los incrementos salariales pactados. En concreto, la nueva redacción permitiría que se acojan a ella las compañías que tengan "perspectivas" de "verse dañadas" si respetan el aumento de sueldo acordado con los sindicatos. æpermil;sta es una clásica reclamación de la CEOE y del Banco de España.