Las medidas de ajuste, a debate

La congelación de las pensiones pone en peligro el 'plan Zapatero'

El PSOE confía en sacar adelante el plan de ajuste anunciado por José Luis Rodríguez Zapatero con el apoyo del PNV y de Coalición Canaria. Sin embargo, ningún grupo parlamentario le ha adelantado al Gobierno su respaldo a la convalidación del real decreto que será aprobado este jueves. La razón es muy simple: han considerado que la congelación de las pensiones supera sus líneas rojas.

La congelación de las pensiones pone en peligro el 'plan Zapatero'
La congelación de las pensiones pone en peligro el 'plan Zapatero'

Fuentes socialistas admiten que tan mal se han puesto las cosas que el presidente del Gobierno se verá obligado a negociar al más alto nivel los apoyos que intenta recabar para el plan de ajuste que anunció el pasado miércoles en el Congreso. Pensar en un escenario de rechazo parlamentario a la convalidación del real decreto sería tanto como tener que prever la posibilidad de adelantar las elecciones, admiten en el grupo socialista.

Hay un fuerte malestar en los partidos del arco parlamentario por las formas con las que el presidente anunció su plan de recorte del gasto público, sin una negociación previa. Tanto es así, que en su inmensa mayoría han situado las líneas rojas en la congelación de las pensiones. No están dispuestos a compartir con el Gobierno un coste político de esta magnitud, escasamente proporcional al ahorro que se busca: 1.500 millones de euros.

CiU ya ha hecho saber al Gobierno por boca de Josep Antoni Duran i Lleida que no apoyará la congelación de las pensiones. Y el PNV, uno de los grupos en los que confía el Gobierno para salir del apuro, tampoco está por la labor, a no ser que desde el Ejecutivo se plantee la posibilidad de negociar un paquete de medidas no cerrado que incorpore, por ejemplo, una fiscalidad más progresiva en algunas figuras impositivas como el IRPF. En el nacionalismo vasco hay voces que opinan que Zapatero se ha comportado como si tuviera mayoría absoluta. El problema, añaden estas voces, es que no la tiene y, además, plantea repartir entre los demás el coste político de unas decisiones poco consistentes.

Recorte de inversión pública

La comparecencia que mañana miércoles tiene prevista el ministro de Fomento, José Blanco, en el Congreso es importante porque a través de ellas los gobiernos autonómicos pretenden conocer en qué les afectará el recorte de inversiones públicas por importe superior a los 6.000 millones de euros que prepara el Gobierno. Coalición Canaria, la otra fuerza política en la que confía el PSOE para sacar adelante su plan de ajuste, coloca sus líneas rojas en que se respeten los acuerdos de inversión firmados con el Ejecutivo en el Presupuesto vigente y también en los anteriores, a través de los correspondientes convenios.

El PSOE no espera arañar apoyos añadidos a su plan de ajuste en el Grupo Mixto, más allá del que pudiera prestarles el único diputado de UPN. La izquierda parlamentaria no quiere saber nada de las medidas anunciadas por Zapatero, pues además de no considerar de recibo la congelación de las pensiones, el recorte a la ayuda al desarrollo o la disminución del gasto en dependencia, ha visto el cielo abierto para ensanchar su espacio electoral.

Ante esta tesitura, el Gobierno se ha planteado la posibilidad de distribuir en varias medidas legislativas el programa de reducción del gasto, con el objetivo de usar la geometría variable e, incluso, de anticipar en el tiempo la nueva subida de impuestos.

La desviación respecto al IPC de este año sí se cobrará

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, se vio obligado ayer a aclarar que la congelación de las pensiones anunciada para 2011 no impedirá que éstas se revaloricen este año para compensar las variaciones de la inflación en 2010. Como cada año, si llegado noviembre la desviación del IPC es superior a esta cifra, los pensionistas reciben la diferencia en una paga extraordinaria, que se consolida para el año siguiente, con el objetivo de paliar la pérdida del poder adquisitivo perdido.

Tal y como estaba anunciado, lo que no habrá es un incremento inicial de las pensiones del próximo año, y por lo tanto, ninguna corrección llegado noviembre de 2011.

La cúpula socialista se reunió ayer sin Zapatero, que hacía estas matizaciones en la cumbre UE-Chile. La Ejecutiva decidió un cierre de filas total con el plan de ajuste del Gobierno, además de un emplazamiento al resto de las fuerzas políticas para que "sean responsables y estén a la altura de las circunstancias". La dirección del partido acordó promover una movilización a nivel nacional para explicar las razones últimas de este plan de ajuste, en la que participarán todas las federaciones y buena parte del Gobierno. Se busca, de alguna forma, contener el fuerte sentimiento de rechazo ciudadano que reflejan las encuestas a las medidas anunciadas la semana pasada por el presidente.

"El déficit no se reduce solo, por sí mismo, hay que tomar decisiones creíbles y que se apliquen, y es lo que vamos a hacer", incidía ayer Zapatero, al anunciar que el objetivo del Gobierno a corto plazo es cerrar la reforma laboral. El PP, por su parte, defenderá mañana una interpelación al Gobierno en la que propone no recortar las pensiones.

El plan del PP

Alternativa para ahorrar 1.500 millones

-Ayuda al desarrollo: recorte de 470 millones, añadidos a los 600 que propone el Gobierno.

-Subvenciones públicas: reducción en 292 millones de las ayudas que reciben empresarios, sindicatos y partidos políticos.

-RTVE: uso más eficiente de los recursos propios del ente, sin concretar cuantías.

-Gobierno: supresión de la vicepresidencia tercera y de los Ministerios de Igualdad y Vivienda.