El deterioro de las finanzas públicas

El mercado ordena; Grecia, Portugal y España acatan

Los países del sur aplican los recortes más duros

El mercado, ese ente difuso, ha dictado sentencia y ha señalado a España, Irlanda y Portugal como los posibles herederos de la maltrecha Grecia. Si bien el todopoderoso mercado no es infalible, los Gobiernos de España y Portugal se han visto obligados a adoptar nuevas políticas de austeridad en la última semana para lanzar una señal a los inversores, tranquilizar a Bruselas y ganarse el aplauso del Fondo Monetario Internacional (FMI). Grecia ya aprobó medidas adicionales a principios de mes.

Dentro de la vieja Europa, son los países del sur los que aplican los recortes más drásticos y que más soliviantan a los contribuyentes. España ha rebajado por primera vez en democracia los sueldos a los funcionarios. En este punto, Grecia fue pionera al eliminar las pagas extras de los empleados públicos. Portugal, por su parte, sólo ha rebajado el salario de los altos cargos de la Administración.

Además, Grecia y España, que tanto han presumido en los últimos años de Estado de bienestar, se han atrevido a echarle mano a las pensiones. El país heleno las rebajó y España ha optado por congelarlas. De momento, el Gobierno socialista portugués ha salvado a los pensionistas del ajuste fiscal.

Por otra parte, el plan de austeridad español, que contempla una reducción del gasto de 50.000 millones de euros hasta 2013 sólo es comparable a los recortes griegos. Y, con las nuevas medidas que se aprobarán en el Consejo de Ministros del próximo viernes, el ahorro se incrementará en 15.000 millones adicionales. De cumplirse, se trata del ajuste presupuestario más elevado realizado jamás en democracia.

En Irlanda, el otro país que junto a España y Portugal forman el triunvirato del miedo de los inversores, el recorte presupuestario para este año asciende a 4.500 millones de euros, una cifra que representa el 19,5% de su déficit público.

En cualquier caso, Irlanda, a diferencia de España, Grecia y Portugal, se ha atrevido no sólo a no subir el IVA, sino que lo ha rebajado medio punto, del 21,5% al 21%. Falta por ver cuánto tiempo puede permitirse esa rebaja. Portugal, por ejemplo, redujo un punto a mediados de 2008 el IVA hasta el 20%. El pasado jueves tuvo que dar marcha atrás y volver a situar el tipo en el 21%. Además, elevó por primera vez desde 1995 el IVA reducido y superreducido.

Rumanía, un caso extremo

Entre los países del Este europeo, la economía rumana ofrece el panorama más inquietante. Asesorados por el FMI, el Gobierno de Bucarest rebajó este mes un 25% el salario de los funcionarios y un 15% las pensiones. Rumanía ya lleva tiempo andando sobre la cuerda floja. En 2008 recibió un crédito de 25.000 millones de euros del FMI y la UE para evitar la bancarrota. Y las últimas medidas aprobadas persiguen el mismo fin, evitar la quiebra de la mayor empresa del país.