La divisa europea bajó ayer a 1,258 dólares

El mercado centra su desconfianza en el euro y lo conduce a mínimos

El euro cotiza en los niveles más bajos de 14 meses en medio de la desconfianza del mercado sobre el crecimiento económico y la apuesta de que los tipos seguirán bajos por un tiempo.

El plan acordado el fin de semana por la UE con el apoyo del FMI para frenar la especulación de los mercados y reafirmar la integridad del euro ha tenido un efecto positivo inmediato en las Bolsas -el lunes el Ibex tuvo una subida récord del 14,4%-, pero ha quedado sobre papel mojado en el euro. La divisa cotizaba ayer en 1,258 dólares, que son los niveles más bajos de los últimos 14 meses, aunque el pasado día 6 llegó a caer durante la sesión a 1,2529. Su debilidad ha sido constante desde noviembre, momento en el que llegó a superar los 1,51 dólares. En este tiempo, el mercado ha ido en su contra y la consecuencia es una depreciación del 17% en el periodo.

Para los expertos, detrás de este descenso confluyen varios factores, que van desde la especulación de los grandes inversores hasta la desconfianza de las economías o de la efectividad del plan decidido por la UE. Los mensajes, en cualquier caso, son muy duros en todos los frentes. Ayer, Paul Volcker, ex presidente de la Fed y asesor de Obama para la recuperación económica, dijo en un discurso pronunciado en Londres que "Europa tiene el gran problema de una potencial desintegración del euro", según recoge Bloomberg. Mientras, la canciller alemana Angela Merkel manifestó que la divisa atraviesa por uno de los momentos más críticos desde 1990 y que los gobiernos deben respetar sus promesas de instaurar la estabilidad de la moneda.

El euro ha caído no sólo frente al dólar, sino sobre un gran número de divisas del mundo. "La caída de la divisa no está centralizada únicamente en el billete vede; no se trata claramente de una especulación. Es un descenso estructural", señala âscar Germade, de Cortal Consors. El experto cree que está pesando la desconfianza en general, las previsiones económicas para la región, que son más débiles que las de EE UU o de países como Brasil y China, y el mantenimiento de una política de tipos de interés bajos durante más tiempo que en EE UU. "Hay un soporte importante, sobre 1,23 y 1,24, pero hay dudas", dice.

Miguel Arregui, de AFI, añade que "el BCE acaba de anunciar una intervención en los mercados de deuda pública y privada cuando la Fed ya está retirando los estímulos a su economía. La institución compra deuda y hay más euros en el mercado, produciéndose un gran desajuste entre la oferta y la demanda", dice. El analista ve el euro entre 1,225 y 1,23 a finales de año, y cree que para su recuperación sería necesario "la contención de los déficit, una mejora del crecimiento y la alineación de mensajes de los países".

Aunque el mercado prevé que la debilidad del euro continuará, existe el convencimiento, por otro lado, de que lo peor parece haber pasado. "Para el segundo semestre esperamos que Europa recupere atractivo. Las cifras fuertes de Estados Unidos se han dado en el primer trimestre. El potencial del dólar ya está descontado", comenta Marian Fernández, de Inversis. EE UU también acumula un elevado déficit y una abultada deuda, y las agencias de calificación ya han lanzado algunos avisos.