Tormenta en la eurozona

Tres muertos en la jornada de huelga general en Atenas

La tercera jornada de huelga general en Grecia en lo que va de año se saldó ayer con la muerte de tres personas y un herido en estado crítico en el incendio de una sucursal bancaria. En la protesta, en la que participaron 25.000 manifestantes, también resultó dañada una oficina de inspección de Hacienda.

El plan de ajuste impuesto por el Banco Central Europeo, la Comisión Europea y el Fondo Monetario Internacional ha soliviantado a la población griega. El programa, que prevé rebajas de salarios y subidas de impuestos, entre otras medidas, provocó las protestas enfurecidas de 25.000 personas, según la policía, que se manifestaron ayer en las calles de Atenas.

En la tercera jornada de huelga general conjunta entre sector privado y público en lo que va de año, los enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad se desataron en las inmediaciones de la Plaza de Sindagma, dónde está situado el Parlamento, cuando grupos de radicales intentaron acceder al edificio y comenzaron a tirar piedras, botellas, estanterías y trozos metálicos de verjas contra unidades antidisturbios que vigilaban el Parlamento. Los ataques fueron repelidos con gases lacrimógenos y pelotas de goma por parte de las fuerzas de seguridad, lo que provocó la ira de los manifestantes, que atacaron los escaparates de tiendas y entidades bancarias con piedras y cocteles molotov. Uno de ellos impactó en una sucursal del Banco Marfin, en la que quedaron atrapadas una veintena de personas. Los bomberos consiguieron rescatar a la mayoría de los heridos, pero no pudieron evitar la muerte de tres personas (dos mujeres y un hombre), que según las primeras informaciones policiales trataron de escapar del fuego propagado en la planta baja del edificio, por lo que decidieron subir al tercer piso, donde fallecieron asfixiados. Un cuarto empleado del banco se hallaba hospitalizado en estado crítico tras saltar de un balcón para escapar de las llamas.

En los incidentes también ardió una oficina de inspección de Hacienda y otros edificios públicos, por lo que el Ministerio de Orden Público se vio obligado a declarar el estado de alerta.

"Europa ha sido incapaz de afrontar esta crisis"

Durante sus intervenciones ante los manifestantes, los principales líderes sindicales mostraron su rechazo al plan de ajuste que va aprobar el Ejecutivo Griego. Yannios Panagopoulos, presidente del sindicato del sector privado GSEE, que representa a más de dos millones de trabajadores, condenó las medidas del Gobierno, que calificó como "duras e injustas" y advirtió a los trabajadores europeos que ellos podrían ser los siguientes. "Nuestra lucha es también un mensaje al pueblo de Europa de que lo que comenzó en Grecia pronto se extenderá porque Europa ha mostrado que es incapaz de enfrentarse a esta crisis", señaló.

Por su parte, Spyros Papaspyros, máximo representante del sindicato pública Adedy, con más de medio millón de afiliados, dijo que era inaceptable que se opte por el camino más fácil: "bajar salarios y pensiones".