Tensión en las finanzas europeas

Un recorte esperado que dejará resaca

La decisión de S&P acentuará las ventas y encarecerá la financiación.

Un recorte esperado que dejará resaca
Un recorte esperado que dejará resaca

El recorte de la calificación financiera de la deuda griega y portuguesa fue un toque de atención para la española, que lo ha sufrido en primera persona un día después. De hecho, el mercado ya venía anticipando una rebaja del rating español, a la vista de que la crisis griega ha puesto en evidencia el abultado déficit público de numerosas economías de la zona euro, entre ellas, la española.

Pero, aunque no haya sido una sorpresa, la noticia de la rebaja de la calificación financiera ha acentuado la desconfianza hacia todo lo que tiene que ver con España y promete prolongarla en los próximos días. "Los inversores se inclinan por vender primero los activos relacionados con España y preguntar después por los valores fundamentales", reconocen desde Credit Suisse. De hecho, Standard & Poor's aún ha dejado una sombra de duda después de anunciar el recorte, al mantener en negativa la perspectiva de la calificación financiera de la deuda soberana española. "No será la última rebaja de rating. La decisión de Standard & Poor's demuestra claramente la necesidad de que España ponga en marcha un plan fiscal creíble", señala Klaus Baader, economista de Société Générale especializado en la zona euro. Así, el déficit y el elevado desempleo siguen monopolizando la visión que los inversores tienen sobre España, una inquietud que va más allá de la rebaja del rating.

El deterioro de la economía española es un escenario que el mercado ya ha estado anticipando en los últimos días. La prima de riesgo española -que mide el sobrecoste del bono español frente al alemán- está sobre los cien puntos básicos y el Tesoro ha tenido que mejorar notablemente la rentabilidad en las últimas subastas. El martes colocó letras a tres y seis meses con una rentabilidad un 60% superior a la de la subasta anterior, del 23 de marzo.

En el mercado de renta variable, el Ibex perdió ayer el 3% y acumula un descenso del 7% en los dos últimos días. "La decisión de S&P no es criticable como tal, pero sí la manera en que la ha hecho pública, minutos antes del cierre de mercado. Habría sido preferible hacerla coincidir con el recorte del rating a Portugal. El Ibex ha sufrido por partida doble", señala Jesús de Blas, de Credit Agricole.

Impacto a corto plazo

Los expertos prevén nuevos descensos para la Bolsa española en el corto plazo, a cuenta de la decisión de S&P y de que la problemática que la ha motivado permanece. "El recorte de rating ya estaba en parte descontado, pero sí podemos ver momentos complicados en los próximos días", señala Javier Barrio, responsable de ventas institucionales de BPI. Para otros, queda el consuelo de que la amenaza de la baja de rating ya se ha materializado, lo que podría devolver cierta calma. En la Bolsa de Lisboa, la noticia de la rebaja de la calificación financiera -conocida poco antes del cierre de mercado- provocó una pérdida el martes del 5,36%. En la jornada de ayer, las caídas llegaron a ser del 6,5% en la mañana, aunque el día se saldó con un recorte más moderado, del 1,9%. "Todo debería calmarse cuando el dinero prometido llegue a Grecia. Lo más probable es que se haga efectivo en un plazo muy corto. Aunque, dada la actual situación de los mercados, cualquier escenario es planteable", señala Rosa Duce, Economista del Centro de Inversiones de Deutsche Bank. En su opinión, la decisión de S&P "estaba más que descontada por el mercado". Duce afirma que España sigue manteniendo una calidad crediticia "excelente" -la máxima según Fitch y Moody's- y avanza que el impacto en el coste de financiación para el Estado y las empresas "será mínimo, aunque efectivamente se producirá un encarecimiento en la medida que los intereses serán más altos".

Santander y BBVA, el mismo rating que España

El rating de la deuda soberana de un país es la referencia para establecer la calificación financiera de sus empresas, si bien S&P aclaró ayer que el recorte para el Reino de España no va a tener un impacto inmediato en la banca española. El rating que concede S&P a Santander y BBVA queda ahora al mismo nivel que el de la deuda soberana, en AA. En cambio, el rating de Telefónica e Iberdrola está en A-, cuatro escalones por debajo.

Los dos grandes bancos españoles no han encontrado obstáculos en el mercado de capitales y los inversores aprecian su calidad crediticia. En su presentación de resultados, BBVA ha señalado hoy que el impacto de un recorte en el rating soberano tendría un impacto de 12 puntos básicos en el ratio de capital, por un mayor coste de financiación y la depreciación de su cartera de deuda. S&P advierte que analizará el impacto del "fuerte ajuste del sector inmobiliario" en la banca española y de "un entorno operativo menos favorable, con bajo crecimiento del volumen de negocio y mayores costes de financiación".