Tensión en las finanzas europeas

El rescate aleja la perspectiva de reestructurar la deuda griega

Los bonos a 10 años llegaron a cotizar ayer al 70% de su valor facial.

Todos lo niegan, pero el mercado persiste en creer que el paquete de ayudas que la UE prepara para Grecia vendrá acompañado de una reestructuración de la deuda. "No es una opción y no es parte de las negociaciones con Atenas... Es una decisión política. La reestructuración de la deuda se descarta", comentaba con contundencia ayer Amadeu Altafaj, portavoz de la Comisión Europea. Unas declaraciones que imitaban en buena medida lo expresado la víspera por el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy o el ministro de Finanzas alemán Wolfgang Sachäuble.

Un repaso a la evolución de la cotización de los bonos griegos en el mercado secundario o a la lectura que dejaban los diferenciales de la deuda griega o los CDS sobre el país, todos en niveles récord, enviaban una señal bien distinta ayer.

La rentabilidad del bono griego a 2 años llegó a alcanzar el 18,85%, mientras que el 10 años tocó el 11,28% en el momento de máxima tensión ayer. Una situación extraña pues lo normal es que la deuda rente más a largo plazo por los riesgos que entraña una inversión durante más tiempo. "El mercado descuenta que en el corto plazo haya una reestructuración o un pequeño impago de algún vencimiento de deuda", explicaba ayer Jaime Albella, de BNP Paribas. "Al final hay un problema inmediato. Es por eso que la curva de tipos está invertida. Queda por ver si se atenúa con las declaraciones de las autoridades", comentaba David Ardura, de Gesconsult.

Los mensajes ambiguos que llegaron ayer desde la Unión Europea sirvieron de poco para suavizar los ánimos. En definitiva, la fecha del rescate sigue sin parecer inminente y todo indica que no llegará hasta el 10 de mayo, una vez pasadas las elecciones regionales de Alemania y cuando tenga lugar la cumbre extraordinaria convocada por la UE. Sin embargo, las voces que apuntan a que la ayuda resultará muy superior a los 45.000 millones barajados inicialmente y hablan de cifras entre los 100.000 y 120.000 millones sí alejan en cierta medida la expectativa de una reestructuración.

En este contexto, al cierre de la sesión el bono griego a 10 años concluyó en el 9,97%, mientras que el de 2 años cerró en el 16,15%, niveles récord -pese a ser inferiores a los máximos del día- que todavía barajan un escenario sombrío. Esto implica que todo aquel que compró un bono a 10 años y pagó 100, a día de hoy sólo recibiría 70 si quisiera venderlo, algo que todavía refleja la expectativa de una reestructuración de deuda. Para el bono a 2 años la lectura es similar, pues quien pagó 100 hoy sólo podría venderlo por 82. Un claro síntoma de tensión.

La cotización del CDS, un seguro contra el riesgo de impago, también reflejaba ayer una alta probabilidad de reestructuración pues cerró en 738 puntos básicos y llegó a superar los 800 puntos básicos durante la sesión, precios que implican que de darse una quiebra del país los bonistas sólo recuperarían entre el 50% y el 60% de la inversión.

"Que los CDS de Grecia coticen en niveles superiores a los de Venezuela o Argentina implica que el mercado baraja algún tipo de reestructuración. Una extensión de los vencimientos de deuda, una reducción de los cupones a pagar o una reducción del principal que puede oscilar entre el 1% y el 100%", explican desde Société Générale. Standard & Poor's considera que en caso de reestructuración de la deuda los inversores no recibirán más de la mitad del principal.

Atenas veta las ventas a corto y sube la banca

La decisión que tomó ayer el regulador de los mercados griegos a la hora de prohibir las ventas a corto -apuestas bajistas sobre un valor que consisten en pedir prestados títulos de con la intención de venderlos en el mercado para recomprarlos más baratos cuando bajen- facilitó el rebote de la Bolsa griega en un día marcado por las ventas en los mercados europeos. Así, la Bolsa de Atenas se anotó el 0,63% y rompió con cinco sesiones consecutivas de pérdidas ayudado por el rebote que experimentó el sector bancario, uno de los principales afectados en las últimas sesiones.

National Bank of Greece, el principal banco griego, rebotó un 2% tras la pérdida del 10% de la víspera. Una recuperación que apenas mejora la caída del 44% que acumula en el año. EFG Eurobank remontó el 3,5%, tras caer el 5,4% la víspera, mientras que Piraeus subió otro 3,5% y Alpha Bank, un 1,9%.