Tensión en las finanzas europeas

Bruselas arremete contra las agencias de calificación

"¿Quién es Standard & Poor's, por cierto?", ironizó ayer el portavoz de Olli Rehn, comisario europeo de Asuntos Económicos y Financieros, cuando se le preguntó sobre la decisión de la agencia de calificación estadounidense de rebajar los ratings de la deuda de Grecia y Portugal aún no se conocía la de España. Al desprecio siguió una andanada contra la credibilidad de ese tipo de agencia y un recordatorio, que sonó a amenaza, sobre la regulación que la UE ultima para controlar su actividad.

"No nos corresponde decir si el rating concedido por una agencia es correcto o no", añadió la portavoz del comisario responsable de servicios financieros, Michel Barnier. "Pero lo que esperamos, es que cuando las agencias evalúan el riesgo de Grecia, que tomen en cuenta de manera adecuada los fundamentos de la economía griega y el programa de apoyo que preparan la Comisión, el BCE y el FMI". La misma portavoz advirtió que Bruselas espera que todos los actores del mercado financiero, en particular durante la actual crisis, se comporten de manera "responsable y rigurosa". Y les recordó que la CE se mantendrá "vigilante" sobre su conducta. La UE ya ha reaccionado con dureza otras veces contra las agencias de calificación, un oligopolio (Standard & Poor's, Moody's y Fitch) dominado por el capital estadounidense. Berlín y París han intentado impulsar en varias ocasiones la creación de una agencia europea, aunque, de momento, sin resultados.

Tras la crisis financiera de 2008, el Consejo de Ministros de Economía de la UE y el Parlamento Europeo aprobaron en tiempo récord un reglamento que desde septiembre del año pasado impone a las agencias la obligación de registrarse en la UE y somete su actividad a cierto control.

También el FMI

La labor de las agencias también se comentó en Berlín, convertida ayer en una suerte de capital mundial de la economía por una conferencia sobre la crisis financiera que reunión a los dirigentes del BCE, la OCDE, la OMC, el FMI y el Banco Mundial, entre otros.

La canciller alemana, Angela Merkel, consideró que "lo importante es reducir los elevados déficit que ha dejado los planes anticrisis". El director gerente del FMI, Dominique Strauss-Kahn, intentó quitar hierro a las calificaciones y recordó que las agencias "no siempre aciertan". A largo plazo, señaló el francés, se imponen otros factores.