Los tipos de la deuda helena rozan el 9%

Grecia, contra las cuerdas

Con el bono a dos años al 10,22%, el de diez años casi al 9% y los CDS en un nivel récord de 605 puntos, el mercado ha llevado la crisis griega a un callejón sin salida, y al tiempo que ve inminente el rescate europeo, teme un impago de deuda o una reestructuración. El castigo se contagia a Portugal, donde la prima de riesgo alcanza nuevos máximos, y España, donde el Ibex cae el 4,28% en dos días.

El Gobierno heleno mantuvo ayer la segunda jornada de convesaciones con los responsables de la UE y del FMI sobre el paquete de ayuda pactado en 45.000 millones de euros. Y mientras no se concreta su puesta en marcha, el mercado se muestra implacable y crecen abiertamente las apuestas por que será necesaria su pronta aplicación. La rentabilidad del bono griego a diez años se aproximó al 9% -ayer quedó en el 8,802%-; la prima de riesgo se elevó a los 575 puntos básicos, sin precedentes desde el lanzamiento del euro, y en el mercado de CDS se pagaron precios récord por cubrir la deuda helena ante un riesgo de impago que cada vez se percibe con mayor claridad. El CDS de la deuda griega alcanzó los 605 puntos básicos, en una apuesta por el default o la reestructuración de deuda.

El mercado encontró más argumentos para desconfiar. Eurostat anunció que el elevado déficit de Grecia es mayor de lo previsto. Ha revisado su cálculo desde el 12,7% del PIB al 13,6% y advierte que podría llegar al 14%. El nuevo dato desató los descensos de la Bolsa y del euro, que llegó a perder los 1,33 dólares.

El Ibex perdió el 2,19% y cerró por debajo de los 11.000 puntos, en los 10.821,90. Fue el índice europeo más castigado, aunque acortó distancias en su caída con los parqués vecinos. Así, el Euro Stoxx perdió el 1,7%; el Ftse, el 1%; el Cac, el 1,33% y el Dax, el 1%. El efecto griego no pudo. sin embargo, con la Bolsa de Nueva York, que ayer recibió la visita de Obama para explicar su reforma financiera. El S&P ganó el 0,23%; el Dow Jones, el 0,08% y el Nasdaq, el 0,58%.

Echando más leña al fuego, Moodys rebajó el rating de Grecia hasta A3 y advirtió la posibilidad de nuevas revisiones a la baja. Al Gobierno de Papandreu le llegan presiones de numerosos frentes y, junto a las exigencias del mercado, afronta la protesta social -el sector público estuvo ayer en huelga- y la desconfianza de sus propios vecinos de la UE. De hecho, en Alemania crece la presión para que Grecia se emplee con más rigor en reducir su déficit antes de aprobar las ayudas e incluso surgen voces que abogan por que abandone la zona euro si no es capaz de un ajuste del gasto.

A la espera de una respuesta rápida a la crisis griega que no llega, se extiende la inquietud a los denominados mercados periféricos. El FMI afirma que, al margen de Grecia, no está preocupado por otros países de la zona euro. Pero el mercado tiene su propia vara de medir y la inquietud por Grecia se reflejó en un aumento de la prima de riesgo de la deuda española, irlandesa y portuguesa, ésta última en máximos.

Aun así, la subasta de ayer del Tesoro español de obligaciones a 15 años no quedó deslucida en exceso. Se colocaron a un interés del 4,44%, algo inferior al 4,668% de la anterior colocación sindicada del 17 de febrero, por un importe de 2.103,81 millones de euros, cercano al mínimo previsto de 2.000 millones.

El contagio al mercado de deuda

-Irlanda: Su déficit público es el mayor de la UE, del 14,3%, incluso superior al griego. Pero el mercado aún da relativa tregua a la deuda irlandesa. Su prima de riesgo es de 172,12 puntos, inferior a la portuguesa, y el bono a diez años está al 4,77%.

- Portugal: El mercado está situando a Portugal como la economía más vulnerable de la zona euro, después de Grecia. Su prima de riesgo marcó ayer un nuevo máximo histórico, de 186,12 puntos, y su bono a diez años renta casi el 5%, por encima del irlandés.

- España: El castigo para la deuda española es de menor intensidad que el que sufren Portugal o Irlanda, aunque la prima de riesgo se coloca ya en los 90 puntos básicos. No en vano, España es el cuarto país de la UE con mayor déficit, del 11,2% en 2009.