El Congreso revoca el contrato con la agencia

Marsans acusa en las ventas el desgaste de su imagen entre los clientes

Las ventas de las oficinas de Viajes Marsans se están resintiendo como consecuencia de la creciente desconfianza de los clientes hacia la compañía turística por la situación financiera que atraviesa. Las asociaciones de consumidores demandan información transparente e imparcial sobre la situación del grupo propiedad de Gonzalo Pascual y Gerardo Díaz Ferrán. Ayer el Congreso de los Diputados revocó el contrato con la agencia.

La desconfianza crece entre los clientes de Viajes Marsans, según denunciaron ayer varias asociaciones de consumidores, lo que está afectando a las ventas de la red de agencias de viajes. La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) recomendó a las personas que próximamente vayan a viajar que "valoren la situación" antes de seguir adquiriendo billetes de avión a la agencia Viajes Marsans.

La OCU destacó que en los viajeros con billetes de avión adquiridos a través de Marsans no están ante posibles problemas jurídicos, ya que el prestador del servicio es la compañía aérea y la agencia de viajes actúa como mero intermediario. La OCU y otras organizaciones como Facua o CECU confirmaron que el número de peticiones de información por parte de clientes de Marsans va en aumento a medida que se conocen nuevos datos sobre la situación financiera de la compañía.

La Mesa del Congreso se reunió ayer de urgencia para examinar la situación de Viajes Marsans, la agencia con la que tiene contratada la gestión de los viajes de sus diputados, y acordó revocar el contrato y convocar un nuevo concurso, según informó a Europa Press de fuentes parlamentarias. La Mesa decidió reunirse y acordó por unanimidad revocar el contrato con Marsans, que vencía en mayo, y acelerar la convocatoria de otro concurso. El cambio se debe a que el órgano de gobierno de la Cámara Baja tuvo ayer conocimiento de que una cadena hotelera ha presentado una demanda contra Marsans por impago de las estancias en sus alojamientos. Esa demanda conllevaba que los gastos que el Congreso debía abonar a la agencia desde el 30 de marzo se quedaban en el juzgado, por lo que se ha optado por rescindir el contrato y acelerar el nuevo concurso, que se prevé adjudicar en dos meses.

Por otro lado, el ministro de Fomento, José Blanco, afirmó ayer que el Gobierno se ha puesto en contacto con la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) para que "puedan facilitar a Marsans la resolución de sus problemas". "La obligación ¿del Gobierno español es siempre apoyar a las empresas españolas y, desde luego, vamos a intentar ayudar dentro de las capacidades lógicas que tenga el Ejecutivo", declaró José Blanco.

La cifra

20 millones es el importe del aval que ha pedido la IATA a Marsans para devolverle la licencia. La compañía negociaba ayer con las entidades financieras.

Los viajeros pueden ejecutar avales en caso de cese de actividad

Las agencias de viajes han de constituir un aval ante la administración autonómica en la que tienen su sede para responder ante los clientes ante un posible cese de actividad. El importe del aval oscila entre los 60.000 euros si es una red pequeña (hasta seis oficinas) y los 180.000 euros si se trata de una gran cadena, informaron ayer fuentes del sector. Si es una pequeña agencia, con 60.000 euros es suficiente generalmente para atender incidencias y es raro que dichos avales se ejecuten. Pero en el caso de las grandes cadenas, reconocen estas fuentes, sí que existe desproporción entre el aval constituido y las cantidades que tendrían que reembolsar a clientes por cese de actividad. En el caso de Marsans, estaría en la horquilla más alta de avales y aseguran en el sector que estos podrían ascender a unos 300.000 euros debido a que se le exigirían suplementos adicionales por el tamaño de su red.