Consolidación del sector aéreo

Una nueva oportunidad para la aviación

El largo recorrido de privatización del transporte aéreo mundial y las distintas velocidades en las que se está desarrollando han generado distorsiones en el sector, que han desencadenado una crisis estructural significativa, agravada por la difícil coyuntura de los últimos dos años, que se puede prolongar todavía durante bastantes meses. Dos modelos operacionales muy distintos, (los de Red y los de Punto a Punto), dos modelos comerciales diferentes, han situado a las compañías en encrucijadas de muy distinto signo, a las que han reaccionado con notable agilidad en la mayoría de los casos, pero que han dado lugar también a fracasos de enorme incidencia económica y social.

La fusión de Iberia y de British puede ser el ejemplo seguido y a seguir por compañías, que se vienen reorientando hace más de una década, desde su función inicial, en la que la operación ocupaba todas sus inquietudes, hasta la actual en la que el Mercado es el punto y final de sus procesos productivos y de sus planes directores. Pero la fusión no es sólo un mero proceso de sinergias y de intereses empresariales; es mucho más para el transporte aéreo español y para el turismo; supone la oportunidad de fortalecer aún más la actividad de los aeropuertos españoles y con ello el retorno de las inversiones realizadas; supone la penetración en los mercados asiáticos y el fortalecimiento de las rutas en el Atlántico Norte, a un paso de la consolidación de los Cielos Abiertos entre los EE UU y la Unión Europea. Supone, en definitiva, una aportación determinante para el turismo español si tenemos en cuenta que más del 75% de los turistas llegan a España en avión.

Con la fusión de Iberia y de British se da un paso más para la creación de un grupo aéreo líder en el mundo que contará con una flota de 408 aviones y volará a más de 200 destinos, logrando sinergias que se estiman en 400 millones de euros en el horizonte del quinto año de la fusión. Y, al margen de estas cifras, se pone de manifiesto el éxito de Iberia en su gestión privada, después de haberlos cosechado en su etapa pública, sobre la que se desarrolló la aviación comercial española.

Pablo Olmeda Cruz. Presidente de ALA (Asociación de Líneas Aéreas)