Desvía a Hong Kong las búsquedas

Google comienza su retirada de China por la censura del Gobierno

Google dio ayer un primer paso en su proceso de retirada del mercado chino para evitar la censura oficial que impera en el gigante asiático. La compañía de internet anunció el desvío a su portal en Hong Kong de todas las búsquedas dirigidas a su buscador en China para evitar así las interferencias del Gobierno de Pekín.

Hay pocas dudas de que la filial de Google en China será cerrada finalmente después de dos meses de disputa con las autoridades chinas, según apuntaba ayer un analista del sector de tecnología en San Francisco. De hecho, ayer por la noche se esperaba una decisión oficial que al cierre de esta edición todavía no se había comunicado. Lo que sí se produjo fue el anuncio de Google del desvío a su portal en Hong Kong de todas las búsquedas dirigidas a su buscador en China para evitar con ello la censura del Gobierno de Pekín.

"Creemos que esta nueva estrategia para proporcionar búsquedas sin censura en chino simplificado a través de google.com.hk es una solución razonable", dijo el director legal de la empresa, David Drummond, en el blog corporativo.

El directivo insistió en que la medida es "totalmente legal" y permitirá a los internautas de China acceder a páginas de internet que el gobierno anteriormente vetaba, como Facebook, Twitter, YouTube, Google Docs y Blogger. No obstante, reconoció que Pekín puede bloquear el acceso a sus servidores en Hong Kong.

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Google dijo que mantendrá sus operaciones de investigación en China y su departamento de ventas, aunque el tamaño de su plantilla dependerá de si los usuarios chinos pueden tener acceso a google.com.uk, es decir, si el Gobierno no lo bloquea.

Piratas informáticos

En enero la compañía reveló haber sido víctima de un ataque por parte de piratas informáticos y haber descubierto que se habían intervenido los correos electrónicos de defensores de los derechos humanos en China.

Esos factores, más la censura impuesta por el Gobierno, le hicieron informar de que sopesaba salir de China, pese a que es el mayor mercado de internet, con 384 millones de usuarios. Preguntado sobre el tema, el portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs, reiteró ayer en una rueda de prensa que "China y Estados Unidos tienen una relación madura donde tienen cabida los desacuerdos".

La salida marginaría a Google en China, un país que JPMorgan calcula que representaría unos 600 millones de dólares -unos 450 millones de euros- de las ventas de la compañía este año. En tanto que la cuota de mercado de Google ha superado el 75% en Reino Unido, Alemania y Francia, la compañía administra menos del 50% de las búsquedas en Japón y un 8% en Corea del Sur, según la firma de investigación ComScore.

"Estos son mercados de crecimiento", según Andy Miedler, analista de la firma estadounidense Edward Jones. "Queremos que tomen el riesgo de invertir en estas regiones, porque con frecuencia ofrecen un mayor potencial de crecimiento".

Google desveló el 12 de enero que era objeto de un ciberataque muy complejo con origen en China. Los piratas robaron propiedad intelectual de Google y atacaron cuentas de correo electrónico de activistas de derechos humanos. Google respondió a los ataques amenazando con dejar de censurar sus resultados de búsquedas en China.

Ya la semana pasada Google parecía dispuesta a tomar alguna decisión drástica con respecto a su posición en China. El pasado viernes, el diario China

Business News, citando fuentes empresariales, señalaba que la compañía estadounidense podría anunciar ayer el cierre de algunas de sus operaciones en el mercado chino. El diario, citando fuentes de la plantilla local de Google, aseguraba que, en el anuncio, incluiría las compensaciones para los empleados en su división local.

Las posiciones entre el Gobierno chino y el gigante de internet parecen muy alejadas. Hace pocos días, el consejero delegado de Google, Eric Schmidt, señaló que ambas partes estaban negociando.

El repliegue deja el camino libre para Baidu

Las autoridades chinas han reiterado en las últimas semanas que el buscador estadounidense estaba obligado a cumplir la legislación local para seguir operando en el país. Los enfrentamientos se desataron en enero cuando Google denunció públicamente que había sufrido varios ciberataques que habían tenido como objetivo algunos activistas de los derechos humanos y más de 30 empresas presentes en China. El Gobierno chino negó que el país tuviese algo que ver con los ciberataques. No obstante, por medio estaban las continuas disputas entre el buscador y el Gobierno a propósito de la censura aplicada por los autoridades locales a las búsquedas en internet.

El enfrentamiento ha reabierto el debate internacional sobre las censuras en la red, el espionaje, y los riesgos de posibles ciberataques. De la reducción de las posiciones de Google en China el primer beneficiado sería Baidu, el mayor buscador global, considerado como el Google chino. En la actualidad, Baidu tiene una cuota de mercado en las búsquedas superior al 60% mientras que Google tiene cerca del 35%. Los mercados financieros han dado credibilidad a estos movimientos. La semana pasada los ADR de Baidu alcanzaron su máximo histórico en el Nasdaq y acumulan una revalorización cercana al 225% en el último año.

Dos editoriales en la prensa China en inglés han elevado el tono de las críticas contra Google, al que han acusado de politizar el conflicto con Pekín y de no respetar las reglas del juego del mercado. En dos artículos de similar contenido, la agencia Xinhua y el diario China Daily han aumentado sus críticas a Google, al que han advertido que será el "gran perdedor" si finalmente decidía marcharse.

Las cifras

384 millones. Son los usuarios de internet con los que cuenta el mercado chino, el mayor del mundo.

450 millones de euros. Son las ventas que representa China para la compañía este año.