Bruselas quiere un pacto esta semana

Europa presiona a Alemania para que acepte un plan de ayudas a Grecia

La presidencia española de la UE y las del Eurogrupo y la Comisión Europea presionaron ayer a Alemania para que acepte la creación de un mecanismo para ayudar a Grecia si llegara a hacer falta. Berlín ni siquiera quiere discutir del asunto en la cumbre europea que se celebrará el jueves y el viernes en Bruselas.

A 72 horas del arranque de la cumbre de primavera de la Unión Europea, ayer arreciaron las voces a favor de conceder al Gobierno de George Papandreu la ayuda que solicita desde hace meses. La canciller alemana, Angela Merkel, se acerca a esa cita cada vez más aislada, aunque sigue contando con el apoyo de otros socios de la Unión Monetaria, como Holanda, que se resisten a aceptar una intervención para permitir a Grecia reducir el coste de la financiación de su deuda.

"La presidencia española va a trabajar por ello", aseguró en Bruselas el ministro español de Asuntos Exteriores. Miguel Ángel Moratinos, que ayer presidió el Consejo de ministros de Asuntos Generales de la UE celebrado en la capital comunitaria, añadió que "se trata de un momento importante para la UE y para el euro".

Otros socios de la zona euro, como Francia o Italia, comparten la posición española. Y el primer ministro luxemburgués y presidente del Eurogrupo (consejo de ministros de Economía de la zona euro) también calificó ayer de inconcebible que la Unión Monetaria deje caer a uno de sus socios. "Si ahora cometemos un error de pilotaje, podemos encontrarnos casos nuevos", advirtió Juncker durante una comparecencia ante la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios del Parlamento Europeo.

En el mismo foro, el presidente del Banco Central Europeo se mostró mucho más puntilloso sobre la posible ayuda a Grecia. Sin oponerse frontalmente, Jean-Claude Trichet precisión que en todo caso tendrían que ser préstamos sin ningún tipo de trato de favor. Y sólo podrían concederse si llegase a producirse "una gran e inminente amenaza para la estabilidad del país beneficiario y de la zona euro".

Los partidarios de ofrecer a Grecia reconocen que esa amenaza aún no se ha producido. Pero consideran imprescindible atender la petición de socorro de Atenas para crear un mecanismo de ayuda que calme a los mercados y pueda utilizarse de manera casi automática si llegara el caso. "Hay un momento para el trabajo de los técnicos, otro para el de los abogados y otro para el los políticos. Ahora ya estamos en esa tercera fase", urgió un portavoz oficial de la Comisión Europea. Bruselas quiere una decisión esta misma semana.

La intervención del FMI se hace cada vez más inevitable

Hace un mes, la zona euro cerraba filas para descartar una intervención del FMI en Grecia. Ahora, casi todos los países e instituciones comunitarias aceptan que el Fondo dirigido por Dominique Strauss-Khan tendrá que tomar parte en el rescate de Atenas, si llega a producirse. Y la discusión se centra en el protagonismo que asumiría el FMI en la operación.

El presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, contrario a la intervención del Fondo, admitió ayer que "no puedo ignorar el hecho de que hay razones por las que el FMI debería participar en la solución, pero debe hacerse sobre la base de las normas europeas". Una posibilidad es la concesión de préstamos bilaterales por parte de los socios de la zona euro a través del FMI.

La CE asegura que la fórmula respeta el Tratado de la Unión Europea.

La cifra

8.200 millones de euros es el montante de la deuda griega que vence el próximo 20 de abril. Un mes después, vencen otros 8.500 millones