Importa estar juntos

Los cumpleaños son y han sido motivo de festejo, el debate hoy está en cómo celebrarlos. A lo largo del año, hay fechas en las que nos reunimos con personas significativas para acordarnos de que nos quieren, porque eso nos hace sentirnos valiosos. Por tanto, el cumpleaños nos sirve para recordar que somos importantes, que vinimos al mundo en un entorno donde se nos esperaba ansiosamente y que estamos vivos. En el caso de los niños, además es su día, es el momento de ser protagonista único, de destacar entre los iguales y claro… Destacar mucho.

Vivimos un mundo que compite por tener el mejor coche, la casa más grande. Y a veces las celebraciones de cumpleaños de nuestros hijos pierden el sentido inicial para formar parte de nuestra tarjeta de visita social. Los pisos son pequeños, el tiempo escasea y está muy bien utilizar los recursos que las necesidades de hoy ponen a nuestro alcance. El problema está en pretender que el cumpleaños de mi hijo se convierta en una carta de presentación social: esto es, si mi vecino invitó a hacer tirolina en el bosque yo tengo que hacer tirolina en el bosque mientras un payaso hace reír a los invitados. ¿Es mejor la tirolina o los sándwich en casa como antaño? Difícil elección.

Teniendo en cuenta que los hijos se sienten protagonistas cuando nos interesamos por sus cosas, si preparamos con ellos el evento haciéndoles partícipes de los detalles, dará igual si jugamos a poner la cola al burro o nos tiramos por el tobogán de la piscina de bolas. Pero si nos centramos en superar los cumpleaños de los demás amigos sólo estaremos "comprando" la fiesta de nuestro hijo.

Otro criterio que corresponde a los padres limitar es qué tipo de celebración estamos dispuestos a pagar. ¿Es necesario ir en helicóptero? ¿Puedo permitírmelo? ¿Qué le trasmito a mi hijo con esta actividad? Son cuestiones sobre las que reflexionar, porque quedan muchas celebraciones, y como decía al principio, el objetivo principal debe ser el acompañarse de gente que te quiere y que se reúne contigo para demostrártelo. Y eso se hace igual en un helicóptero que alrededor de unas mediasnoches.

Rocío Ramos-Paul. Presentadora del programa Supernanny y directora del Centro de Psicología BIEM (www.rocioramos-paul.com).