Bruselas propone préstamos bilaterales para ayudar a Grecia

La tensión entre Atenas, Bruselas y Berlín se acerca a un punto de inflexión. El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, ha concretado hoy por primera vez el plan de ayudas que podría recibir Grecia si llegara necesitarlo.

Barroso propone un "sistema de préstamos bilaterales coordinados" y aclara que "la existencia de ese instrumento no implicaría que se activase de inmediato". Bruselas responde así al clarmor del primer ministro griego, George Papandreu, que ayer volvió a reclamar la ayuda de la zona euro. Pero la propuesta de Barroso requiere el apoyo de los países de la zona euro y Alemania, de momento, se niega incluso a estudiarla.

Alemania ha comenzado a sugerir que Atenas acuda al Fondo Monetario Internacional. Algunas instituciones europeas, como el BCE, han rechazado esa posibilidad, por considerar que la zona euro debe ser capaz de resolver internamente sus propios problemas. Pero las dos posturas podrían reconciliarse si la ayuda del FMI procediera sólo de los países de la Unión Monetaria Europea.

La propuesta de Barroso no cierra la puerta a esa intervención de la zona euro a través del Fondo, que podría canalizar los préstamos de los 15 países que comparten divisa con Grecia. En ese sentido, la idea podría encajar bien en Berlín.

Pero falta por ver si el gobierno de Angela Merkel acepta que el plan se ponga en marcha la semana que viene como ha exigido Papandreu. Barroso coincide con el griego y señala en el comunicado que "ya no podemos prolongar la actual situación". La otra incógnita es si la promesa de préstamos bilaterales basta para que los mercados rebajen el tipo de interés que exigen a Atenas por la colación de su deuda, y que fue del 6,25% en la última emisión de 5.000 millones de dólares a cinco años.