Crisis financiera

Los bancos exigen que se disuelvan las entidades que no sean viables

El presidente de la patronal de los bancos, Miguel Martín, exigió ayer que las entidades financieras sanas no reciban dinero público y que las inviables se "disuelvan o desaparezcan". En el mismo acto, directivos de Santander y Popular pidieron a las cajas mayor rapidez en su reestructuración.

Los bancos exigen que se disuelvan las entidades que no sean viables
Los bancos exigen que se disuelvan las entidades que no sean viables

Miguel Martín, el presidente de la Asociación Española de Banca (AEB), detalló ayer con cierta crudeza sus recomendaciones para la reestructuración del sector financiero.

Su modelo de referencia es la consolidación de la industria bancaria nacional en los años ochenta, según explicó en unas jornadas financieras organizadas por la Asociación para el Progreso de la Dirección (APD) y Deloitte. Sus claves de actuación son dos: que las entidades viables no reciban dinero público y que, las que no lo sean, se disuelvan.

Martín, quien ocupó el cargo de subgobernador del Banco de España durante ocho años, recordó que las sucesivas crisis bancarias se resolvieron con más apertura y liberalización, por eso, ahora "no deberíamos ir a guetos, a compartimentos estancos", es decir, a que ciertas entidades (en alusión a las cajas) tengan "un terreno de juego distinto que el de las demás".

Martín advierte sobre la creación de "guetos" financieros autonómicos

También insistió en que, en el proceso de reestructuración financiera, la mejor solución para las entidades que ya no son viables es integrarlas en otra que garantice la viabilidad del conjunto. Tan sólo en esa ocasión Martín cree que sería posible dar dinero público, pero demandó que eso se haga sin fragmentar el mercado porque "no podemos ir a 17 mercados diferentes".

Martín defendió que la reestructuración del sector se haga "con anticipación, en silencio y sin darle mayor publicidad para evitar generar alarma y que sufran justos por pecadores".

El presidente de la patronal bancaria no es el primero que desliza algunas críticas hacia el proceso de concentración en el sector de cajas. Cada vez son más las voces que consideran que el Banco de España podría haber sido más expeditivo.

Demandas de la gran banca

Las jornadas de ayer también contaron con la presencia de dos primeros espadas del sector de bancos, el consejero delegado de Santander, Alfredo Sáenz, y el presidente de Popular, Ángel Ron. Ambos coincidieron en que es importante que las cajas aceleren el proceso de integración.

Para Sáenz, el objetivo prioritario es que el sistema financiero español sea "fuerte, saneado y creíble" y capaz de financiar el crecimiento de la economía real. "No nos podemos permitir el lujo", aseguró, "de mantener extensas redes de oficinas ni dejar que los mercados internacionales duden de la solvencia" del sistema español.

Sáenz ha pedido también que se permitan las "quiebras ordenadas" de entidades sin necesidad de emplear dinero público, al tiempo que consideró que si el ahorro de costes no se combina con el saneamiento de los balances no será posible que la economía "vuelva a la normalidad y al crecimiento".

Por su parte, el presidente de Banco Popular, explicó que los cambios regulatorios que se avecinan, no perjudicará mucho a las entidades españolas, puesto que su modelo de negocio es precisamente el que se persigue a nivel europeo, el de la banca minorista, enfocada en pymes y particulares.

Ángel Ron señaló que es precisamente este modelo de negocio, centrado en hacer banca comercial, y que no tiene instrumentos extraños fuera de balance, el que ha permitido que las entidades financieras españolas no hayan recibido ayudas públicas, en comparación con los 67.000 millones de libras (73.700 millones de euros) que ha recibido la banca británica o los 73.000 millones de dólares (53.000 millones de euros) inyectados en los bancos estadounidenses.

Medel defiende la independencia de las cajas para decidir su futuro

El presidente de Unicaja, Braulio Medel, fue ayer a contracorriente en unas jornadas en que se urgió a la pronta fusión de las cajas de ahorros y la búsqueda de nuevos instrumentos para captar capital.

El veterano directivo recordó que las cajas son empresas independientes y, como tales, deben decidir sin presiones sobre su futuro. "Si Caixa Pollensa quiere seguir en solitario, por qué prohibírselo", ejemplificó.

También mostró su escepticismo sobre la pretendida urgencia para una reforma de las cuotas participativas, de modo que haga más atractivo este instrumento para obtener capital. Medel aseguró que las cajas tienen la capacidad para conseguir mejorar sus ratios de solvencia de forma orgánica y recordó que, en los meses más duros de la crisis financiera, los bancos no pudieron captar capital en los mercados y tuvieron que recurrir a ayudas públicas.

Soledad Núñez recuerda que ya hay ocho procesos en marcha

La directora general del Tesoro y Política Financiera, Soledad Núñez, explicó que hay ocho procesos de integración entre cajas de ahorros "bastante avanzados", algunos de los cuales contarán con los recursos del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB).

Núñez recordó que aunque aún no se ha cerrado ningún proyecto de fusión en el marco del FROB, ya hay algunos procesos en estudio para su aprobación.

Por otro lado, la directora del Tesoro también señaló que las medidas adoptadas hasta ahora por el Gobierno, como el Fondo de Adquisición de Activos Financieros (FAAF) y los avales públicos a las emisiones bancarias han permitido contener el primer embate de la crisis, pero incidió en que es necesario la puesta en marcha de "más medidas" para "encarar el futuro" del sector financiero con más confianza.