Salón del Automóvil de Ginebra

Los fabricantes de coches se conjuran contra la crisis

El motor confía en que este año empiecen a verse signos de mejoría.

El Salón Internacional del Motor de Ginebra abrió ayer sus puertas con la esperanza de que éste sea el último año de crisis, tanto para la industria del motor como para toda la economía. Y la muestra: las más de 100 novedades que los fabricantes han traído este año a la tradicional cita de la segunda mayor ciudad suiza, localidad que vio nacer a la Cruz Roja.

Ya se sabe. Suiza es un país neutral. Y su feria del motor trata de serlo también. Por eso, es elegida cada año para grandes presentaciones, tanto de fabricantes alemanes, como franceses, italianos, estadounidenses o japoneses. Serán 250 expositores de 30 países que representan a unas 700 marcas, según los organizadores, y una afluencia estimada de entre 650.000 y 700.000 visitantes del 4 al 14 de marzo.

Nuevos modelos

La 80 edición del Salón Internacional del Motor mostró ayer las armas de una industria que trata de convertir 2010 en el último año de una crisis que amenaza con convertirse en crónica y que, por ahora, se ha logrado capear gracias a la respiración asistida que han aportado las ayudas estatales. Estas subvenciones, sin embargo, no tienen visos de prolongarse durante mucho tiempo, así que las marcas tendrán que convencer con coches a sus potenciales clientes.

Y serán armas de calado. Por empezar con lo más cercano para España, General Motors mostró ayer en sociedad lo que será la nueva generación del monovolumen Meriva, un automóvil que se fabricará en Figueruelas y que aspira a revalidar el liderazgo en su segmento. Seat tampoco viene sólo para figurar, y aportará al muestrario el Ibiza ST, la versión familiar de su afamado modelo. Su dueño, el grupo Volkswagen, mostrará a los periodistas y visitantes la nueva generación del monovolumen VW Sharan, que según la compañía ofrece las mejores tasas de consumo del segmento con 5,4 litros por kilómetro. Las otras filiales de la multinacional alemana también hacen sus aportaciones. Especialmente relevante para el mercado es el A1 de Audi, la incursión de la marca premium en un terreno, el de los modelos de gama alta y pequeño tamaño, por el que transitan nombres míticos como Mini.

La compañía británica filial de BMW, por cierto, ha llevado a orillas del lago Ginebra el Countryman, el primer crossover de la compañía. La marca checa de VW, Skoda, por último, mostró el Fabia RS, la versión deportiva del modelo, además del Combi RS. Otra marca alemana, BMW, mostró la nueva generación de un coche que lleva rodando desde 1972. La Serie 5 presenta unas líneas más deportivas, cercanas a las de un cupé.

Nissan aportará dos modelos destacados. El sucesor del pequeño vehículo urbano Micra y, sobre todo, el que ya ha sido calificado como el hermano pequeño del Qashqai, el Juke, un todocamino pequeño, con aires más deportivos.

También ha habido momentos para renaceres. El de Saab, por ejemplo. La marca sueca que el fabricante de deportivos holandés Spyker salvó in extremis tras ser defenestrado por GM espera alcanzar este año unas ventas mundiales de entre 50.000 y 55.000 unidades, aunque necesitaría comercializar más de 100.000 automóviles para alcanzar el punto de equilibrio. Ayer, la compañía mostró el que será el nuevo 9-5. Desde Italia vendrá otro renacimiento, el del Alfa Romeo Giulietta, que murió en 1985 tras 30 años de vida y que ahora recupera para sustituir en la gama al 147.

Renault no ha llevado grandes novedades a Ginebra y ha reservado los focos para Dacia, su marca low cost. La enseña rumana mostró el Duster, un todocamino económico que estará disponible a lo largo de la primavera de este año.

Economía y ecología. æpermil;stas han sido las dos premisas fundamentales por las que se moverá esta edición. Así, la marca premium japonesa Lexus (filial de Toyota) ha usado Ginebra para albergar su primera incursión en el segmento C, en el que competirá con el Audi A3 o el BMW Serie 1. El coche será el CT200h y, como indica la h de su nombre, únicamente estará disponible en versión híbrida. Incluso fabricantes como Porsche han mostrado su lado más verde tras mostrar a todo un peso pesado como el Cayenne.

La cifra

700 marcas van a participar en la muestra, con una afluencia estimada de entre 650.000 y 700.000 visitantes.

Suiza reúne la electricidad de todo el mundo

Los primeros automóviles chinos de propulsión eléctrica e híbrida llegarán al mercado español este año, según informó ayer en Ginebra la división automovilística del grupo Bergé, la encargada de introducir en el mercado español estos automóviles procedentes de la compañía BYD, informa Europa Press.

Por otro lado, la firma española Seat, propiedad de Volkswagen, aprovechó ayer la cita suiza para presentar un prototipo eléctrico denominado Seat IBE. La firma presentó además el concept car León Twin Drive Ecomotive, un coche híbrido enchufable capaz de recorrer 50 kilómetros en modo eléctrico. Opel, por su parte, aportó el Flextreme GT/E, un prototipo que avanza en el camino iniciado por el Ampera.

En el otro extremo de la electricidad, al menos en lo que a prestaciones se refiere, estará el Porsche GT3 Hybrid, un coche de carreras de varios cientos de caballos de potencia, 480 procedentes de su motor térmico y 160 añadidos de origen eléctrico.

La firma francesa Citroën iniciará este ejercicio la comercialización de su modelo eléctrico C-Zero, como parte de la estrategia de electrificación de vehículos que está llevando a cabo y que fue iniciada con la versión First del vehículo comercial Berlingo.

También con aires renovadores y de protección al medio ambiente llega el Hyundai i-Flow, que anticipa la nueva imagen de la marca para el segmento D. Diseñado en Rüsselsheim, incorpora tecnologías de la química Basf, como materiales o células solares, y monta una nueva mecánica de propulsión híbrida-eléctrica con una batería de iones de litio.