Funcionarios de la Fed dicen que el alza en la tasa de descuento no supone endurecer la política monetaria

El presidente de la Reserva Federal de Atlanta, Dennis Lockhart, salió al paso de los temores de los inversores al afirmar que la decisión del banco central de EE UU de elevar la tasa de descuento en un cuarto de punto, hasta el 0,75%, no supone un endurecimiento de la poítica monetaria de EE UU, sino una "normalización".

"Yo no interpretaría esta decisión como un endurecimiento de la política monetaria, ni siquiera como un indicio de un inminente endurecimiento de la misma, sino más bien como un paso hacia la normalización", dijo Lockhart en una conferencia pronunciada en Augusta.

De este modo, el presidente de la Fed de Atlanta recomendó a los mercados y al público en general que no malinterprete la decisión de la institución presidida por Ben Bernanke, ya que los tipos se mantienen "acomodaticios", algo necesario en su opinión para apuntalar la recuperación, que se encuentra en una fase inicial y todavía frágil.

Idéntica opinión expresó la consejera del banco central de EEUU, Elizabeth A. Duke, quien subrayó que el tipo establecido para acceder a la liquidez de emergencia no tiene nada que ver con los objetivos de la Fed en política monetaria.

"La tasa de descuento no es la tasa que nos fijamos como objetivo en política monetaria. Quiero hacer hincapié en que los cambios son únicamente la vuelta a la situación previa y una normalización de las facilidades de crédito de la Fed sin que suponga ningún cambio en sus perspectivas de política monetaria", afirmó Duke.

La Reserva Federal anunció ayer tras el cierre de los mercados una subida de un cuarto de punto porcentual de la tasa de descuento, el tipo de interés que cobra a los bancos por los préstamos de emergencia, que quedó situada en el 0,75%.

De este modo, la entidad emisora de EEUU inicia la retirada de las medidas extraordinarias adoptadas para combatir la crisis financiera y económica, puesto que la reducción del tipo de interés de la conocida como 'ventanilla de descuento' fue una de las primeras decisiones de Ben Bernanke para facilitar el acceso a liquidez de los bancos.