El saneamiento fiscal, a debate

Medio millón de funcionarios griegos, en huelga por el recorte en gasto y salarios

Medio millón de funcionarios, según las estimaciones de los sindicatos convocantes, secundaron ayer en Grecia la huelga convocada para protestar contra los recortes anunciados por el Ejecutivo en virtud del plan de ajuste impuesto por la Unión Europea.

Si se ciñe a los términos de ese programa, que prevé una rebaja anual del 10% en el gasto público, de un 20% en los salarios de los funcionarios y una subida de los impuestos que gravan el alcohol y el tabaco, Grecia podría optar a las ayudas que los países miembros de la UE barajan concederle y que estudiarán en la cumbre de jefes de Estado que se celebra hoy en Bruselas.

El paro afectó a la gran mayoría de los centros de enseñanza pública, los ministerios, la aduana y la sanidad estatal, cuyos centros hospitalarios estuvieron abiertos con servicios mínimos. También estuvieron en huelga los controladores aéreos, lo que provocó el cierre completo del espacio aéreo en Grecia, de tal manera que ningún avión despegó ni aterrizó en Grecia desde las 12 de la noche del miércoles. Según los primeros cálculos realizados por los técnicos del aeropuerto de Atenas, ayer fueron cancelados cerca de 500 vuelos.

También permanecieron cerrados la Acrópolis de Atenas y los museos y centros arqueológicos del país, uno de los grandes atractivos turísticos del país heleno. Sin embargo, la huelga no afectó al servicio de trenes, aunque hubo varios trayectos que registraron retrasos por cancelaciones puntuales.

"Las medidas adoptadas por el Ejecutivo son injustas, por lo que seguiremos peleando hasta que no de marcha atrás y cambie de forma radical su política", apuntó ayer Ilias Iliopoulos, secretario general de Adedy, uno de los sindicatos convocantes, quién señaló que los funcionarios se unirán a los trabajadores privados a la huelga que estos últimos han convocado para el próximo día 24 de febrero. Incluso empleados del sector privado y público barajaban ayer la posibilidad de convocar otra nueva movilización en marzo si sus peticiones no son atendidas.