El saneamiento fiscal, a debate

La zona euro cierra filas en apoyo a Grecia, pero no concreta el plan de rescate

Los ministros de Economía de la zona euro celebraron ayer una teleconferencia extraordinaria como paso previo al plan de apoyo a Grecia que hoy estudiarán los 27 líderes de la Unión Europea en Bruselas. Nada más terminar, el presidente del BCE también convocó a los gobernadores.

La zona euro cierra filas en apoyo a Grecia, pero no concreta el plan de rescate
La zona euro cierra filas en apoyo a Grecia, pero no concreta el plan de rescate

Una cita sin precedentes. Por primera vez en los 11 años de historia de la Unión monetaria, los ministros de Economía de la zona euro celebraron ayer una reunión por teleconferencia para reaccionar ante las tremendas expectativas generadas en los mercados sobre un posible plan europeo para ayudar a Grecia. Una reunión de urgencia de este tipo no se había convocado ni siquiera después de los atentados del 11-S en 2001, que estrangularon los flujos financieros transatlánticos durante varios días. Ni después del desplome del banco Lehman Brothers en septiembre de 2008, que hizo tambalearse a varias entidades financieras europeas.

La teleconferencia se prolongó en torno a una hora. A su término, los ministros no emitieron ningún comunicado oficial. Fuentes próximas al encuentro se limitaron a señalar que la reunión tenía como objetivo preparar a nivel ministerial el delicado debate que bajo presidencia de Herman Van Rompuy deberán hoy acometer los 27 presidentes de Gobiernos europeos, entre ellos, José Luis Rodríguez Zapatero.

Las mismas fuentes dieron por seguro que tras la cumbre de hoy los 27 realizarán una contundente declaración de apoyo a la divisa europea en general y a los miembros en dificultad, aunque parece que no todos los países de la UE están dispuestos a suscribir el texto. Reino Unido y Suecia, que no pertenecen a la zona euro, han señalado, por ejemplo, su preferencia por un plan de rescatado orquestado desde Washington por el FMI.

Trichet convoca también una reunión urgente de gobernadores de bancos centrales

Desde Berlín, diversas fuentes citadas por las agencias internacionales también intentaron ayer aplacar las expectativas sobre un plan europeo., que podría consistir en comprar deuda pública griega o en avalar las emisiones de Atenas. En todo caso, todas las fuentes coincidían en la condicionalidad de cualquier medida de apoyo, lo que obligará al primer ministro griego, George Papandreou, a demostrar hoy a sus homólogos europeos que tiene capacidad para aplicar un drástico plan de ajuste sin provocar una rebelión social en su país. Los socios europeos ya no se conforman con el programa de estabilidad aprobado la semana pasada por la Comisión Europea y quiere que Atenas clarifique los compromisos.

A pesar de tantas reticencias, la inminencia del plan europeo de rescate ganó enteros cuando, a media tarde, se supo que el presidente del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet, también había convocado una teleconferencia con los gobernadores de los 16 bancos centrales de la zona euro. Un portavoz del BCE declinó ayer hacer ningún comentario al respecto. Trichet había participado en la reunión a distancia de los ministros y tiene previsto asistir hoy a la cumbre europea. Aunque el BCE no puede ofrecer por sí mismo un rescate a ningún país, su opinión como autoridad monetaria resulta insoslayable para cualquier decisión sobre Grecia que se adopte a nivel político.

El BCE, además, puede contribuir a apoyar a Grecia prolongando algunas de las medidas excepcionales que adoptó a raíz de la crisis financiera, como la de rebajar la calificación (hasta BBB) de los títulos que Fráncfort admite como colaterales. La rebaja actual expira, en principio, en diciembre (cuando volvería a A-). A partir de ese momento, si mantiene la valoración actual, la deuda griega no será aceptable, lo que podría agravar la situación económica del país y del sector financiero griego. Aunque ni el BCE ni el Eurogrupo concretaron, al menos en público, el apoyo a Grecia, las reuniones extraordinarias sirvieron para insuflar tranquilidad en los mercados. La convocatoria del presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, trascendió a media mañana de ayer mientras los mercados seguían aflojando la presión sobre la deuda pública griega ante el presunto anuncio del planes de rescate. La prima de riesgo del bono griego en relación con el alemán cayó por segundo día consecutivo hasta 280 puntos básicos, alejándose de la cota de 396 puntos del pasado 28 de enero.

Las especulaciones continuaron todo el día entre el mutismo de Bruselas y las matizaciones desde Alemania, país en torno al cual giran todas las hipótesis sobre el posible plan, dado que es la principal economía de la zona euro y sus bancos figuran entre los principales acreedores del Estado griego. De hecho, la canciller Angela Merkel y el presidente francés mantendrán hoy una reunión bilateral para tratar el asunto.

Berlín, además, se está convirtiendo en la diana de algunos analistas, que atribuyen los problemas de la zona euro no tanto a los números rojos de Grecia o España como a la falta de demanda interna alemana. En algunas capitales de la zona euro también causa resquemor el largo plan de contención salarial aplicado por Alemania al comienzo de la Unión Monetaria, que ha permitido al país mejorar la competitividad en una operación que algunos analistas califican de "devaluación encubierta" y otros directamente de dumping salarial.